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PASÓ EN MI BARRIO… “PELUQUERIA FERRAZZUOLO, HISTORIA DE LOS TIEMPOS IDOS…” (COLABORACIÓN)

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Alejandro Gibaut, nuestro amigo quilmero del grupo de facebook,   Bernal, su historia y su gente , nos comparte este relato de don Héctor Acosta, ciudadano ilustre de Quilmes, uno de los amigos que ha ingresado a ese grupo. Un pedazo de Villa Cramer en palabras... “PELUQUERIA FERRAZZUOLO" por Héctor Acosta La vida refulge en los cambiantes tornasoles de los buches de las palomas que arrullan en lo alto del mirador de los Perlasca. “El ruso” León, en la puerta de la tienda, mira con displicencia como una bandada de chicos se moja a gusto, siguiendo a una fragorosa barredora municipal que riega con miríadas de gotas que a trasluz forma un módico arco iris. El peluquero Ferrazzuolo enternecido ve como su hija menor, Martita, sale a comprar la leche al tambo de don Benito con la lechera de aluminio que, grácil, pende de su brazo, y al pasar por el “Café Cramer” es admirada por los muchachones que abandonan el billar para comprobar el donaire de ella, la casta y bel...

PASÓ EN MI BARRIO... “¡SON MENTIRAS, NO LE CREAN...!” (COLABORACIÓN)

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Volvemos a recorrer las pintorescas páginas de un pueblo que ya no existe escritas por eso extraordinario vecino, artista plástico, escritor, militante de la cultura, 'Vecino Ilustre', don Héctor Acosta. Estas LETRAS DEL QUILMERO , ya publicaron antes trabajos suyos: " Milagro en Bernal " del 23 de setiembre de 2012; "Keko el verdulero ", del 24 de setiembre de ese mismo años ; " Utopía" del 25 de setiembre también de 2012 y " El In cen dio" del 24 de noviembre de este año . Y ahora:   “¡SON MENTIRAS, NO LE CREAN..." Por Héctor Acosta   A Eduardo Pardo; mi maestro Cierta tarde de un mes que no recuerdo, por los finales de la década del cuarenta, años de enconados antagonismos entre “correligionarios” y “compañeros”. A los primeros pertenecían Esteban Tornero y Eduardo Pardo... - Eduardo, tenemos que ir a La Cañada, hay un correligio­nario en la mala y le vamos a llevar ayuda. En efecto, ese mismo atardece...

PASÓ EN MI BARRIO… EL INCENDIO (COLABORACIÓN DE HÉCTOR ACOSTA)

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Por Héctor Acosta Creo recordar que el primer incendio del que tenga yo memoria ocurrió allá por los años finales de la década del treinta… Las explosiones estremecieron a todo Bernal. El viento de La Cañada esparció el restallar de los dieciocho petardos que antecedieron a la bomba de estruendo (ya se sabía; una incendio, dos inundación y tres accidente). Los vecinos interrumpieron sus vidas y se interrogaban con azoradas miradas. Los que se habían encaramado a los techos se preguntaban a los gritos ¿dónde es..? - parece que es en Villa Crámer… Y una columna de humo se elevaba trágica, indicando el lugar del siniestro.- Se está incendiando la casilla de Chiclana al fondo….vamos…vamos…! Ya se escuchaba a lo lejos la sirena de los bomberos y al fin, el Ford 35 rojo, estridente dobló en la curva de la papelera y entró a Villa Crámer (a la que algunos todavía la llamaban “la isla”). En el estribo de la autobomba venían, estoicos, Carmelo Ferlise, Bruno Mei, Alfredo Cúnea y Cisca...

EL GÉNERO ESPISTOLAR (IIIª NOTA) HISTORIAS DEL ABANDONO, AVIA TERAI

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a los eternos ferroviarios de nuestra saqueada Argentina Informe de situación del empleado de una empresa ferroviaria anclado, mejor dicho, olvidado, en un depósito en la provincia del Chaco, Avia Terai. La nota manifiesta el abandono en que yace esa dependencia, los riesgos que corre el material existente y el estado infrahumano en que viven el personal y él mismo: sin electricidad, sin agua, ni baños, una situación de un primitivismo asombroso considerando que esto aconteció hace 26 años. Otra historia donde el poder económico y los intereses de las corporaciones financieras siempre han destruido la producción nacional, desmantelando y abandonando industrias, empresas, comercios y, por ende, fuentes de trabajo que vienen generando pobreza y miseria extrema desde hace 60 años. Tan sólo basta mencionar como prueba: la desaparición del transporte eléctrico, el cierre del ramal Belgrano - ferrocarril provincial que le quitó a Quilmes su 5ª estación y arrinconó a San Francisco Solano -...

UNA FUERTE LLUVIA VA A CAER

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Bob Dylan (1941) Oh, ¿dónde has estado mi hijo triste de los ojos azules? Oh, ¿dónde has estado, querido mío? He tropezado en las laderas de doce montañas brumosas, he caminado y me he arrastrado por seis autopistas convulsionadas, he nadado de parranda en medio de siete bosques melancólicos, he estado frente a una docena de océanos muertos, he estado diez mil millas dentro de la boca de una tumba; y es una fuerte, fuerte, fuerte, y es una fuerte lluvia la que va a caer. Oh, ¿qué viste mi hijo triste de los ojos azules? Oh, ¿qué viste, mi pequeño querido? Vi a un recién nacido rodeado de lobos salvajes; vi una autopista de diamantes en la que no había nadie; vi una rama negra con sangre que seguía chorreando; vi un cuarto lleno de hombres con martillos ensangrentados; vi una escalera blanca cubierta por el agua; vi a diez mil charlatanes con las lenguas todas rotas; vi revólveres y filosas espadas en manos de los pequeños...

A LOS 350 AÑOS, OTRA PÁGINA PARA EL RECUERDO POR BLANCA COTTA

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Otra página de Blanca Cotta [1] que festeja los 350 años de esta ciudad y partido. El eco de la anterior sobre Curtis y la Escuela Normal me mueve a transcribir esta, todas con un estilo tan fresco, sin ampulosidades, jocosa y en este caso sobe un pasado sin golpes bajos. Corresponde a la revista que publicó en el 2000 el Consejo Municipal de Turismo, [2] que tan buena obra realizó por aquellos años.   “EL RECUERDO ES EL ÚNICO PARAÍSO DEL CUAL NO PODEMOS SER EXPULSADOS…” Por Blanca Cotta Alguna vez dije que amo a Quilmes... ¡Incluidas sus veredas desparejas y sus "lomos de burro"! Como se ama a un ser querido de verdad, más allá de la razón y más allá del tiempo. Vinimos a vivir a esta ciudad allá por 1932, cuando mi padre, Juan Manuel Cotta fue trasladado de La Pampa para asumir la Dirección de la escuela Normal. En Quilmes transcurrió toda mi infancia y adolescencia. ¿Cómo no seguir amando sus calles, sus árboles, su cielo, aquella plaza principal (la Sa...