MARIA CLARA DAL MOLIN... "Y PARTIÓ..." POR MÓNICA CUSSOTTI

María Clara se fue. Se fue la amiga, la escritora, la profe
de letras, mi compañera en la coordinación de SADE, La fanática del
Indio Solari, la incansable hincha “del Yupanqui”.
Se fue... pero quedará entre nosotros para siempre. A través
de
sus cuentos, su novela, sus poemas. Habiéndose
instalado en el corazón de cada una de las personas, que como yo, tuvo la
enriquecedora dicha de haberla conocido más allá de su literatura.
María Clara se escapó de un mundo que no siempre ampara
a los artistas, a los poetas, a los que como ella, algunas veces sienten
que no ensamblan del todo con las pautas preestablecidas de los “bien adaptados”.
Pero la peleó, luchó hasta el final. Por sus hijos, por
ella, por su literatura. Nos dejó el saborcito agridulce de ese libro de
cuentos sobre fútbol que ya estaba en camino constituyendo una de sus tantas
esperanzas.
Gracias, amiga. Gracias, compañera. Gracias, gracias, gracias por haberte cruzado en mi camino y
haber despertado en mi corazón la congoja, la tristeza, el decaimiento que hoy
me invaden al saber que te nos fuiste, porque solamente deja un vacío aquella
persona que ocupaba un lugar irremplazable.
Partiste, sí, como todos partiremos. Pero no existe adiós
definitivo porque como se dice trivialmente… Simplemente te nos adelantaste en
el camino.
Mónica Cussotti
SUEÑO CON PERINOLA
Una pone
velas rojas , plegarias…
Pisa ordenada todas las baldosas negras.
Se arrodilla y clama - lo clásico-
Todos sacan
elegidas libras de carne
billetitos verdes
ilusiones rosas
y nada vuelve.
Vamos en esta maraña de cábalas tontas.
Ponés uno
ponés dos.
Querés no ser la que ya fuiste , ni la que tal vez
te toque ser.
Querés tomar todo en el último manotazo:
Que él te sonría,
Que esto no sea eso,
Que haya un pido gancho excepcional…
Hoy 7 de junio – hace tanto frío-
Que todos pongan y vos tomes todo.
Un cambio de suerte en sentido aristotélico
y que la muerte no sea verdad.
María Clara Dal Molín
Ver:
"QUILMES RED JAZZ" DE MARIA CLARA DAL MOLIN” del jueves,
26 de abril de 2012, en LAS LETRAS DEL QUILMERO: http://lasletrasdelquilmero.blogspot.com.ar/2012/04/quilmes-red-jazz-de-maria-clara-dal.html
Dice Marta Guerra: "La muerte no es verdad. María Maria Clara Dal Molin está en sus hijos y familia, en nosotros sus amigos, en sus alumnos y sobre todo en sus escritos. Es en los últimos en donde encontraremos su alma. ¡Muchas gracias, Mónica Cussotti, por tus palabras!
ResponderEliminarPublicó Vivian Mancilla: ¡LALA QUERIDA! Me quedo con tu imágen FELÍZ PRESENTANDO TU OBRA... no puedo decir tu última OBRA porque esa la escribirás desde nos estés viendo ahora. Un ser como vos, un alma como la tuya seguirá creando... Te abrazo con toda mi alma. Y a vos queridos Maria Eva y Juan Manuel.
ResponderEliminarMensaje enviado por Margarita Mangione: "Maria Clara Dal Molin poeta y escritora inolvidable! Mujer, madre, maestra, amiga, llena de talento y de bondad. Su sonrisa tímida, triste en los últimos tiempos en que la vi, estará guardada para siempre en mi recuerdo. Qué Dios la tenga en la gloria y que allí descanse en paz! Nos volveremos a ver, no tengo dudas!
ResponderEliminarMensaje enviado por Rosa Fabbro: "La Despedida, es solo el título de su libro!.. María Clara no se fue ni se irá jamás de nuestro recuerdo, estará en cada café compartido con amigas, en cada palabra que escribamos, en cada azalea que florezca en primavera, en cada uno que la conoció."
ResponderEliminarTu humildad, tu modestia y bajo perfil te hicieron grande y muy querida por todos nosotros. Nunca te olvidaremos, María Clara. QEPD. (11/05/2014)
ResponderEliminarComparte la escritora bernalense Gladys Velez: Mientras otros abrevan/en el festín colorido y ruidoso de la noche/yo,sola,/con mis palabras/construyo una red/que ampare mi caída./Siempre estoy cayendo/y siempre las palabras me sostienen y me salvan"..........fragmento de "La Partida" de María Clara Dal Molin. Y yo querida amiga busco una para nombrar mi tristeza y sólo encuentro recuerdos de los años compartidos en SADE y recorro con empecinada insistencia tus versos, leo otra vez tus cuentos, la novela en que Quilmes Red jazz es una presencia, y siento tus manos sobre el lomo de mis gatas y veo tu sonrisa y tantas otras cosas que nos unían y paradójicamente son tus palabras las que me salvan.
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