viernes, 16 de marzo de 2018

LA PALABRA POÉTICA

La palabra poética, como el ala, es la condición para soportar el abismo, pues de lo contrario sólo quedan el vértigo y la caída.
En los límites del hombre, la poesía es el hito movible que lo acompaña y lo preserva.
Una poesía innecesaria no es poesía. Por eso pudo decir Rilke, pensando sobretodo en la poesía: "Una obra de arte es buena cuando nace de la necesidad. Es la naturaleza de su origen la que la juzga. Las obras de arte son de una infinita soledad; nada es peor que la crítica para abordarlas. Sólo el amor las puede alcanzar, guardarlas, ser justo con ellas." 
Sería por lo menos deseable que todos aquellos que hablan de la obra de arte, de la poesía, desde afuera, pudieran por lo menos captar la paradójica necesidad de otro brevísimo texto del creador de 'Las elegías de Duino': "Cuando escribo, yo no miro la punta de la pluma, sino el capricho, en el aire, de la otra punta de la lapicera". He ahí la última necesidad de la poesía: su conexión irremplazable con el azar o con la fuerza irresistible de lo que ignoramos".
Roberto Juárroz, Poesía y realidad.

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