sábado, 26 de noviembre de 2016

PASÓ EN MI BARRIO… “PELUQUERIA FERRAZZUOLO, HISTORIA DE LOS TIEMPOS IDOS…” (COLABORACIÓN)



Alejandro Gibaut, nuestro amigo quilmero del grupo de facebook,  Bernal, su historia y su gente, nos comparte este relato de don Héctor Acosta, ciudadano ilustre de Quilmes, uno de los amigos que ha ingresado a ese grupo. Un pedazo de Villa Cramer en palabras...
“PELUQUERIA FERRAZZUOLO"
por Héctor Acosta
La vida refulge en los cambiantes tornasoles de los buches de las palomas que arrullan en lo alto del mirador de los Perlasca. “El ruso” León, en la puerta de la tienda, mira con displicencia como una bandada de chicos se moja a gusto, siguiendo a una fragorosa
barredora municipal que riega con miríadas de gotas que a trasluz forma un módico arco iris.
El peluquero Ferrazzuolo enternecido ve como su hija menor, Martita, sale a comprar la leche al tambo de don Benito con la lechera de aluminio que, grácil, pende de su brazo, y al pasar por el “Café Cramer” es admirada por los muchachones que abandonan el billar para comprobar el donaire de ella, la casta y bella ángel sin alas Marta Ferrazzuolo.
Cuando las campanas de la “Santa Coloma” tañen a misa de once envolviendo al barrio en una engañosa santidad, entra a la peluquería el temido guapo Truel enteramente de negro; botines, traje, lengue y chambergo.
Lo recibe un cartel que dice; “Melena $1,50 Barba $0,70, Tintura “La Carmela $0,50 (descuento a sindicato papelero)”
Llegado su turno se sentó en el sillón con las ínfulas de trono monacal y don Miguel Ferrazzuolo lo envolvió con un inmaculado peinador blanco y dócil le preguntó
- ¿Qué le hacemos al caballero?
- Completo
Contestó seco el guapo Truel con barba de una semana y aliento a tabaco carrero.
En efecto así se procedió, primero a rasurarle la parte inferior del cuero cabelludo con una máquina de triple cero (tiqui… tiqui… tiqui) y luego la parte superior a tijera, una genuina “Arbolito”. Le enjabonó profusamente la barba con una brocha “Galera” y lo afeitó minuciosamente con una navaja de acero Toledano tan atemorizante que fue ahí cuando el guapo arrugó y advirtió
- ¡Guarda la verruga!
Al final de ese proceso le masajeó la cara con una incierta crema, lo espolvoreó con talco perfumado y le cepilló el cuello. Con gesto
teatral le retiró triunfante el peinador y lo sacudió en el aire espantando a unas moscas que zumbonas revoloteaban a su alrededor. El guapo se paró impositivamente frente a los espejos de altos azogues y con manifiesto beneplácito constató su cara lista para lucirse esa misma noche en el corso de Villa Cramer del añorado tiempo de los años que felices pasaron más rápido de lo previsto. Hoy los hombres de aquel entonces no están mas en este mundo de los desengaños, y los niños de ese entonces somos los viejos desencantados de hoy. La pelquería tampoco está más, pero si el local vacío y decadente.
Mas de una noche paso por su frente y busco un ausente cartel que algún duende travieso haya escrito diciendo “Cerrado por melancolía”. Primavera, 2014.
Foto de Romina Giselle Schneeberger
FOTOS ALEJANDRO GIBAUT
1.- Aviso de la peluquería de don Aído Ferrazzuolo, Crónica de 1922. 
2.- El "Café Cramer", de Alvarez Hnos., con los billares del relato. Aviso aparecido en el "Crónica", 1948. 
3.- La casa de los Perlasca, anteriormente de don Emilio Corbusier (cónsul de Francia), con su mirador sobre Cramer. Foto de don Alcibíades Rodríguez.

4.- Romina Giselle Schneeberger.
Héctor Acosta
Colaboración de Alejandro Gibaut para 
"Bernal, su historia y su gente",
24 de novimbre de 2016
Compilación Ch. Agnelli

 

viernes, 25 de noviembre de 2016

PASÓ EN MI BARRIO... “¡SON MENTIRAS, NO LE CREAN...!” (COLABORACIÓN)


Volvemos a recorrer las pintorescas páginas de un pueblo que ya no existe escritas por eso extraordinario vecino, artista plástico, escritor, militante de la cultura, 'Vecino Ilustre', don Héctor Acosta.
Estas LETRAS DEL QUILMERO, ya publicaron antes trabajos suyos: "Milagro en Bernal" del 23 de setiembre de 2012; "Keko el verdulero", del 24 de setiembre de ese mismo años; "Utopía" del 25 de setiembre también de 2012 y "El Incendio" del 24 de noviembre de este año. Y ahora:
 “¡SON MENTIRAS, NO LE CREAN..."
Por Héctor Acosta

Cierta tarde de un mes que no recuerdo, por los finales de la década del cuarenta, años de enconados antagonismos entre “correligionarios” y “compañeros”. A los primeros pertenecían Esteban Tornero y Eduardo Pardo...
- Eduardo, tenemos que ir a La Cañada, hay un correligio­nario en la mala y le vamos a llevar ayuda.
En efecto, ese mismo atardecer y luego de comprar, de sus propios
bolsillos, en el almacén Orduna de 9 de Julio y Belgrano, un cartón de cigarrillos Gavilán negros y varios comestibles, haciendo un paquete dentro del cual introdujeron con el mayor decoro unos pesos, rumbearon hacia la lejana y deso­lada Cañada de Bernal Oeste, cruzando el “camino carretero” (Calchaquí). A patacón por cuadra no más. No los arredraba la distancia ni la inminencia de la noche. 
Golpearon las manos en un aislado ranchito circundado por un salvaje cerco de tunas y fueron recibidos por una jauría de perros levantiscos.
- ¡Juíra perro...pasen...pasen... el Afilio está algo clueco! - En afable cordialidad transcurrió la visita. Entre amargos y pitadas el hombre les contó sus cuitas. Lo reconfortaron con palabras de aliento y con el paquete que fue bien recibi­do.
- Ponete bien hermano...
- Gracias correligionarios.
Los acompañó hasta la tranquera la agradecida esposa que espantaba a los servilletazos a algún perro remiso.
Volvieron saltando charcos y embarrados hasta los tobi­llos. Ya noche cerrada, venían los dos, cavilando y tacitur­nos cuando Pardo, deteniéndose en medio de la cañada bra­vía, le pregunta a Tomero:
- Esteban, ¿vos viste lo que yo vi?
- Sí Eduardo, las fotos de Perón y Evita...
El “correligionario” aquel les había resultado “compañe­ro”. Se me hace que sus risas aún resuenan en aquellos parajes. Perdonaron. Más que perdonar comprendieron... ‘a veces la vida te obliga’ - habrán pensado indulgentes - y vol­vieron sin encono y con el mismo afecto.
Esto, que me fue referido por el mismo Eduardo Pardo, me lo confirmó posteriormente Esteban Tornero en un viaje ha­cia la Capital Federal en tren. En ese corto viaje, el viejo político me dijo en tono de confesión: “cuánto tiempo perdi­mos peleando entre nosotros, cuando el enemigo era otro…” 
A los años de esto, yo como artista, tuve la fortuna de pintar un retrato colectivo, que se encuentra en La Moreno en el que están precisamente Tomero y Pardo. Quizás haya sido ésta una forma de resarcir la inconducta de aquel “com­pañero” Atilio de La Cañada, que otro de su misma idea les hiciera el merecido homenaje a esos adversarios políticos.
Días pasados, alguien me informo que Eduardo Pardo ha­bía muerto. Me quedé pensativo y le conteste:
- SON MEN­TIRAS, NO LE CREAN a esa mala noticia. Hombres como Eduardo Pardo, arquetipo de la bondad humana nun­ca mueren y siempre vivirán en lo mucho que enseñaron. Que en cada una de las pinceladas de los que alguna vez tuvimos la fortuna de de ser sus alumnos seguirá palpitando el alma grande y buena del viejo maestro. OTOÑO DE 2006
Héctor Acosta
Para el periódico BENALes, 2 de setiembre de 2006
Compilación Ch. Agnelli

PASÓ EN MI BARRIO… EL INCENDIO (COLABORACIÓN DE HÉCTOR ACOSTA)

Por Héctor Acosta

Creo recordar que el primer incendio del que tenga yo memoria ocurrió allá por los años finales de la década del treinta… Las explosiones estremecieron a todo Bernal. El viento de La Cañada esparció el restallar de los dieciocho petardos que antecedieron a la bomba de estruendo (ya se sabía; una incendio, dos inundación y tres accidente). Los vecinos interrumpieron sus vidas y se interrogaban con azoradas miradas.
Los que se habían encaramado a los techos se preguntaban a los gritos ¿dónde es..? - parece que es en Villa Crámer… Y una columna de humo se elevaba trágica, indicando el lugar del siniestro.- Se está incendiando la casilla de Chiclana al fondo….vamos…vamos…! Ya se escuchaba a lo lejos la sirena de los bomberos y al fin, el Ford 35 rojo, estridente dobló en la curva de la papelera y entró a Villa Crámer (a la que algunos todavía la llamaban “la isla”). En el estribo de la autobomba venían, estoicos, Carmelo Ferlise, Bruno Mei, Alfredo Cúnea y Ciscato. Y donde los valientes retrocedían
espantados, fueron ellos los que se le atrevieron al infierno de humo y llamas rescatando, tiznados y al borde de la asfixia, a un ocupante de la casilla. La sagrada intimidad del hogar y su decoro quedó violentada con sus pertenencias desparramas en la calle expuestas a la curiosidad pública, un crucifijo de bronce (recuerdo de tiempos mejores) dos ollas y una “escupidera” enlozada se mostraban en el irreverente revoltijo. El barrio, caótico pero solidario, acudió en ayuda de la infortunada familia, que en la vereda era asistida por los vecinos. El formidable desorden público siguió por varias horas. El camión de los bomberos había dejado tras de sí un reguero de gente que a pie, en bicicleta o montados a caballo, acudían afanosos al espectáculo que se les ofrecía gratuitamente… 
El olor a quemazón y a desgracia quedó flotando en la noche... Alguien dijo que un cortocircuito, otros hablaron de un descuido con el calentador a kerosene, pero la pérdida fue casi total, ante lo cual el barrio, movilizado a pleno, aportó cada uno lo suyo y antes de que pasara la tercera semana, la casilla quedó restaurada.
El delegado Domínguez gestionó ante la papelera la donación de tirantes de madera y unas cuantas chapas que el botellero Castro transportó en su carrito de media changa. El carpintero Bedini ensambló lo nuevo con lo que había quedado en pie. Se forró el interior con pinotea y se barnizó. Don Juan Schiller trajo sobrantes de pintura de las embarcaciones de La Boca y la mezcla dio un color gris perla (gris óptico dijera un artista plástico). Para las aberturas se usó bermellón en los marcos y rosa pálido para las puertas y ventanas. 
Una veleta que el herrero Codini fabricó especialmente con un airoso gallo coronó la vivienda. Y un domingo de mañanita, el barrio a pleno entregó en forma simbólica la enorme llave de madera terciada, a la conmovida familia. Sándwiches de chorizo y vino tinto para los mayores. Pastelitos caseros hechos por doña Leonor y manzanín para los chicos. Música y mucha alegría.
Así creo recordar todo aquello, de cuando algo era mucho. Aunque ya se dijo que si los hechos son precisos la memoria le es infiel. Cuanto más que el que esto escribe es un adulto, pero el que recuerda es un niño…

Héctor Acosta 
En el periódico "Bernales" de Norberto Gianlombardo
periodicobernales@yahoo.com.ar
Compilación Chalo Agnelli

domingo, 20 de noviembre de 2016

EL GÉNERO ESPISTOLAR (IIIª NOTA) HISTORIAS DEL ABANDONO, AVIA TERAI

a los eternos ferroviarios de nuestra saqueada Argentina
Informe de situación del empleado de una empresa ferroviaria anclado, mejor dicho, olvidado, en un depósito en la provincia del Chaco, Avia Terai. La nota manifiesta el abandono en que yace esa dependencia, los riesgos que corre el material existente y el estado infrahumano en que viven el personal y él mismo: sin electricidad, sin agua, ni baños, una situación de un primitivismo asombroso considerando que esto aconteció hace 26 años. Otra historia donde el poder económico y los intereses de las corporaciones financieras siempre han destruido la producción nacional, desmantelando y abandonando industrias, empresas, comercios y, por ende, fuentes de trabajo que vienen generando pobreza y miseria extrema desde hace 60 años. Tan sólo basta mencionar como prueba: la desaparición del transporte eléctrico, el cierre del ramal Belgrano - ferrocarril provincial que le quitó a Quilmes su 5ª estación y arrinconó a San Francisco Solano - y casi un centenar de grandes y pequeñas industrias. Pero no nos vayamos por esos caminos procelosos, vayamos a Avia Terai.    
AVIA TERAI 30/8/1990.-
Señor                                  
Gerente de Aprovisionamiento Departamento Gestión Stock-Vía BUENOS AIRES

Asunto: SITUACIÓN IMPERANTE PLANTA IMPREGNACIÓN DTES. AVIA TERAI.
Motiva la presente reiterarle mis cartas de igual referencia de fechas 7/4 y 7/6 Ppdo. que dice: cúmpleme informarle sobre la situación en esta Planta de Impregnación, en donde están en juego y se encuentran depositados grandes intereses de nuestra Empresa: creosota, durmientes impregnados y durmientes sin impregnar y que cada día que pasa podrían a ser inutilizables.
El predio que corresponde a la oficina del Sector Administrativo,
se ha convertido en un verdadero montizal (sic) debido al pasto que se ha levantado a su alrededor, y que abarca a toda la Planta en general y, cuando se levanta el viento norte, como el pasto ya está seco, los durmientes en general, se exponen a cualquier tipo de tragedia (incendio) como ya ocurrió en una oportunidad.
Como es de su conocimiento aquí no se dispone del servicio energético (¡no había electricidad!), además que no hay baño ni agua para el personal. Los reptiles son constantes en su zona perisférica, más cuando se va entrando en la época de calor. La firma, que no sé si existe, pues aquí no viene nadie, no cuenta con un sereno efectivo. Se encuentra un personal que ocupa una casilla de la firma, pero su función de día es a medias y de noche para nada ya que no cuenta con los elementos necesarios para cumplir exitosamente esa función por falta de elementos y por la oscuridad rei­nante. A pesar que en ambas puertas de entrada y salida del Depósito hay carteles con la leyenda “entrada prohibida", la gente viola tales medidas.
Para un ferroviario es doloroso informarle a V/superioridad, que esta Planta, sufre un abandono total, tenien­do en cuenta lo que se puntualiza en el primer párrafo y se rei­tera una vez más, se tomen urgentes medidas para salvaguardar nuestros intereses que cada día nos preocupan más.
Su consideración y efectos.
(Hay una firma y sello personal ininteligible, pero que por la respuesta que se hace de la gerencia se interpreta que se trata del señor Adalberto E. Moreno)
A/M.-
Referencia: PIAT. 3/6/90.-
Copia: Sr. Jefe Taller Maderas Nº 7897. Cacui. Su conocimiento.
(Sigue sello de recibido en Gerencia con fecha 5 de setiembre de 1990)

La historia la completa el agrimensor Eugenio A. Commenge, Gerente de Aprovisionamiento Departamento Gestión Stock-Vía . Que no tiene ni idea de qué trata y quién es la persona que le escribe, pero no lo hace evidente al remitente, sino que reenvía la carta con un pedido de información al jefe del departamento de la Gestión de Stock
FERROCARRILES ARGENTINOS
GERENCIA VIA Y OBRA 
(SELLO DE RESERVADO) BUENOS AIRES, 6 SET. 1990
SEÑOR
ADALBERTO E. MORENO
PTA. IMPREGNACIÓN AVIA TERAX
De mi consideración
Tengo al agrado de dirigirme a usted a los efectos de hacerle saber que ha llegado a mi conocimiento vuestra nota P.I.A.T. 3/6/90 del 30/8/90
Al respecto hágole saber que es de conocimiento de esta
Gerencia la situación en que se encuentran los durmientes acopiados en esa.
En diferentes oportunidades mi Gerencia ha procurado ejercer acciones tendientes al recupero de ese material las que hasta la fecha no han prosperado en virtud de que la firma ha iniciado gestiones judiciales a Ferrocarriles Argentinos. Ante tal circunstancia, normas internas de procedimiento impiden intervenir sin la autorización de la Gerencia de Asuntos Jurídicos, la cual hasta la fecha y a pesar de la correspondencia nos ha facultado a efectuar tal recuperación.
No obstante ello, y coincidiendo con usted en que verdaderamente resulta vergonzoso mantener indefinidamente y sin resolver esta situación, esta Gerencia ha iniciado una acción con­junta con la Gerencia General de Administración, Auditoría y otras áreas de la Empresa a fin de activar gestiones y acortar tiempos.
Oportunamente me será grato hacerle saber el resultado de estas acciones.
                                                                          FERROCARRILES ARGENTINOS
Copia (sep): Sr. Jefe Depto. GESTIÓN DE STOCK
Adjunto: 1 fs.
Se servirá informar:
1- ¿De quién depende el agente MORENO?
2- ¿A quién reporta su asistencia y quién lo controla?
3- ¿Cuánto hace que está en Avia Terai?
4- ¿Si está solo o hay más agentes?
5- ¿Si está percibiendo viáticos?
6- ¿Por qué y para qué está allí?
Plazo: 3 días

Motivadora correspondencia que bien podría ser nudo argumental para un film. La magnitud del absurdo, si se pudiera obviar la crueldad que encierra, mueve a risa. Commenge le responde a Moreno como si estuviera muy enterado de todo, le miente y después pide información al jefe de stock...
Esta historia nos lleva a ahondar en el tema y conocer algo más de nuestro vasto y rico país y su gente, en su gran mayoría inmigrantes e hijos de inmigrantes de países vecinos y del mundo; para ello recurrimos a las web y a la autora María Verónica Winnik. [1]

AVIA TERAI

Es una localidad y municipio en el SE encuentra a la vera del Km 175 de la RN 89. Se originó como asentamiento de operarios para construir el ramal ferroviario Barranqueras - Avia Terai en 1912. La localidad fue fundada por decreto del Poder Ejecutivo el 11 de julio
de 1921. Pertenece al departamento Independencia del Chaco, desde 1959. El ingeniero Pedro Storm, jefe del escuadrón de los ferrocarriles del Estado, realizó el trazado de lo que sería el pueblo, en un plano réplica de la ciudad de La Plata. El nombre se cree (hay dudas en cuanto a esta versión) proviene de la lengua qom "Aviak nun Tadaek" que significa "Monte Grande"; posee una extensa masa boscosa que cubre la zona, compuesta por quebracho colorado y
blanco, guayaibí, algarrobo, que la hacen conocida como "Fortín de las maderas".
Por mala pronunciación de los ferroviarios del lugar, el término cambió, primero en "Avian Tedae", luego en "Avia Tedae", para llegar definitivamente al actual "Avia Terai".
La mayoría de sus habitantes son descendientes de españoles, muchos vascos y nativos de las provincias de Santiago del Estero, Santa Fe y Corrientes. También hay personas con ascendiente ucraniano, alemán, polaco, checoslovaco, italiano, búlgaro y yugoslavo. Desde sus inicios fue llamada "Tierra de luchadores" por las adversidades a las que debieron enfrentarse los primeros pobladores.
Su actividad económica principal es la explotación maderera, habiendo un número importante de aserraderos y carpinterías, En las colonias agrícolas, como "Pampa Grande" o "Pampa del Regimiento" se cultivan mayoritariamente: soja, algodón y en menor medida girasol y maíz. Existen además varias casas comerciales.
El agua potable figura en el anteproyecto de 1941, y en un gran plan de 1942. Obras Sanitarias ratificó la aprobación necesaria de los proyectos preparados por su oficina técnica para la instalación y ampliación de los servicios de agua potable a la localidad. Las Obras Sanitarias comenzaron a construirse el 22 de julio de 1945, por mandato del gobierno de la Nación.
La población laboralmente activa solo está ocupada en un 45 %, mientras que con la implementación de los planes Jefes y Jefas de Hogar, la subocupación trepó al 58 %.
En el año 2001, la escritora local María Verónica Winnik publicó el primer libro sobre la historia local titulado "Avia Terai, tierra de luchadores", edición a cargo de José del Carmen Nieto y publicado en Resistencia.
 Héctor Chalo Agnelli
Colaboración Cristina Secco
Biblioteca Popular Pedro Goyena


Ver en EL QUILMERO del lunes, 26 de septiembre de 2016 “EL GÉNERO EPISTOLAR (Iª NOTA) TRES MOMENTOS, TRES SITUACIONES” http://lasletrasdelquilmero.blogspot.com.ar/2016/09/el-genero-epistolar-i-nota-tres.html

FUENTE
http://aviaterai.blogspot.com.ar/
http://aleacionesmancillescas.blogspot.com.ar/
http://gw.geneanet.org/
NOTA

[1] En esa pueblo hoy hay una Biblioteca que lleva su nombres.