lunes, 26 de septiembre de 2016

EL GÉNERO EPISTOLAR: LOMBÁN SEVERI, COTTA... (IIª NOTA) TRES MOMENTOS, TRES SITUACIONES

a Liliana Guaragno, escritora
PRÓLOGO

Tradicionalmente conocido como, carta, el género epistolar, suma en sí muchos otros géneros (cartas privadas, públicas, oficiales, abiertas, doctrinales o científicas, poéticas, etc.), es ampliamente libres, tanto en la temática (anécdotas, poesías) como en la estructura (abeviaturas, ilustraciones, subrayados, etc) ; abarca una gran cantidad de temas y propósitos, presentados de manera diversa. Debe contar con un remitente, el autor, y un destinatario, a quien va dirigida la carta con ciertas formas rigurosas que son el encabezamiento, el saludo y la despedida, y a veces una post data que se agrega después de la firma del autor.
Sobrepasan los límites de la mera comunicación. También podríamos englobar en este género: el mensaje, la esquela, que van desde la simple invitación a cenar hasta cuestiones filosóficas, requiebros amorosas, comunicados oficiales, mensajes cifrados de los ejércitos. Resulta un mecanismo narrativo o recurso literario que permite escribir novelas en forma de cartas.
Pero, sobre todo, en cuanto a lo que nos compete, es un valioso instrumento para conocer los trasfondos de los acontecimientos históricos y/o biográficos.
Hubo en la litaratura autores que configuraron el género de forma definitiva. Algunos ejemplos son: “Relaciones peligrosas” (Les Liaisons dangereuses) novela epistolar francesa del siglo XVIII de Pierre Choderlos de Laclos; "Memorias de dos recién casados" de Honoré de Blazac, publicada en 1841, dedicada a George Sand.  el desgarrador documento biográfico sobre el arte y el misticismo de “Cartas a Theo”, escritas por Vincent van Gogh a su hermano; el relato “Novela en nueve cartas” de Fiódor Dostoyevski; “Proceso de cartas de amores” de Juan de Segura; “Pamela o La virtud recompensada” de Samuel Richardson; la primera parte de “Pepita Jiménez” de Juan Valera.
Cartas entre artistas, escritores, próceres, figuras de la política de todos los tiempos sirvieron para construir extensos períodos de la historia y el arte. Montesquiu lo utilizó para la crítica socio-política en “Cartas persas”; José Cadalso en “Cartas marruecas”; también las hay humorísticas, escabrosas y escatológicas como “Cartas de Juan del Encina” de José Francisco de Isla, el “Epistolario” de Leandro Fernández de Moratín y otras que seguramente la estrechez de mi conocimiento no permitieron conocer. [1] 
EPISTOLARIO DE MÁS ACÁ 
LAS LETRAS DEL QUILMERO presenta cartas, epístolas de momentos, circunstancias que nos ubican en momentos históricos como coyunturas de los mismos.
La primera una data biográfica entre dos grandes hombres de la cultura de este nuestra región "sudgranbonaerense", el Prof. Juan Carlos Lombán y el artista Aldo Severi, cuyos nombres son suficientes para reconocerlos.
La segunda, entre dos amigos, es una carta sobre el golpe de estado cívico-militar del `55, con datos coyunturales de ciudadanos con determinada parcialidad política.
Las dos últimas, cartas (casi esquelas) son, en un tono humorístico, entre las amigas Cotta-Bornand donde se enreda lo histórico con la vida cotidiana de una mujer y la subjetividad de una vida. 
La notable gastrónoma Blanca Cotta muestra aquí su tradicional histrionismo y buen talante (que aún a sus 90 años conserva inmaculados), que luego llevará a las páginas del periódico Clarín, durante años y a numerosas publicaciones de recetarios culinarios, con sus dibujos de rasgos tan propios e incomparables. Son muestras muy clara de su inspiración natural. Estas cartas fueron halladas dentro de un libro que donara Raquel Bornand de Secco a la Biblioteca P. Pedro Goyena y tras su fallecimiento, se devolvieron a su remitente, no sin antes haceer copia que transcribimos y publicamos con su autorización.
Quizá algún día reunidas todas estas y otras cartas que poseemos publiquemos un libro donde a través de epístolas divulgaremos otra  historia de Quilmes en el país y el mundo... siempre con el permiso de sus remitentes o la exclusión de los nombres y datos que pudieran identificarlos si se prefiere que no se conozcan. 
ALDO SEVERI > JUAN CARLOS LOMBÁN 
La siguiente epístola engloba una relación de entrañable afecto y respeto entre dos grandes figuras de la cultura y el arte quilmeño, argentino: el Maestro Aldo Severi le escribe desde Italia al Profesor Juan Carlos Lombán. Su amigo.
Eran dos hombres hondamente compenetrados en sus misiones de  vida. Si bien con ideas de base distintas, el arte los unía pues Juan Carlos fue un apasionado estudioso e investigador de las artes plásticas como lo dejó expuesto al años siguiente de esta carta con “Historia del arte latinoamericano”, que la Asociación Cultural Kilmes, publicó en 1994; donde dice de su amigo: “Aldo Severi (1928) cuyo profundo humanismo expresionista amalgama dramatismos, nostalgias y poesía con una técnica obstinadamente rigurosa y produce imágenes personalísimas, absolutamente únicas en la pintura argentina”. [2] Humanismo, nostalgia, poesía que también trasluce Severi en esta carta fraterna.
Que también deja vislumbrar el entusiasmo de Aldo llevando su pintura, la nuestra, al país de sus antepasados y la gloriosa recepción que tiene. Pero no se queda sólo en eso, aflora su sensibilidad humana, su patriotismo; preocupado por los acontecimientos que se vivían en la década de los `90 en su país natal, que sigue eligiendo. Y hasta se enoja por la irresponsabilidad de los gobernantes. Y finaliza con una muestra del gran arraigo que tuvo Severi con Quilmes, donde se crió, formó una familia y transcurrió su vida en la educación y en el arte.
La carta es un documento de vida. Pone en autos al los lectores de un momento de la vida de un artista y su vida de relaciones. No olvida el afectuso saludo a Lucrecia Lombán, esposa de Juan Carlos ni “un especial saludo a Ariel”, el hijo mejor del historiador.
Esta carta fue hallada en el archivo documental del Prof. Lombán que sus hijos legaron a quien suscribe En la transcripción se mantuvo lo subrayado y lo encomillado por el autor. En 2015, en la muestra
retrospectiva de homenaje a los 10 años del fallecimiento del Maestro Severi, obtuvimos la autorización de su esposa Giuliana para publicarla, así como la obtuvimos de los hijos del Prof. Lombán en el homanaje que la Biblioteca Popular Pedro Goyena le hiciera en ocasión de la presentación de la reedición de su libro “Guillermo Enrique Hudson o el legado inmerecido” por la Editorial Buenos Aires Books.

Italia, febrero 1992

Querido Juan Carlos Lombán

Distinguido amigo. 
Resulta siempre difícil decidirse a escribir, porque el tiempo siempre resulta insuficiente. Esto nada tiene que ver con el sentimiento y la permanente presencia e los buenos amigos, como en este caso, el “caro” Juan Carlos.
Ya pasó la primera exposición y felizmente con una manifiesta adhesión de la gente y las autoridades de esta exquisita Perugia.
En la inauguración hizo la apertura el Presidente de la Junta Regional Umbra (que es un cargo equivalente en nuestro país, al de gobernador), incluso la Embajada Argentina mandó un represente que tomó la palabra y me apuntaló como arista argentino y calidamente agradeció a la Junta Regional por haberme invitado en las condiciones excepcionales que lo hicieron (afiches a todo color, con una reproducción enorme y catálogos con 30 reproducciones, etc., etc.)
No voy a entrar en detalles, pero sintetizando te digo. Mi pintura fue estimada y el factor determinante es el reconocimiento a un estilo diferente que responde a una cultura y a una geografía también diferente y que es bien nuestra.
Yo creo que esto no es poco y además alentador por lo que me siento cumplido y me permitió vínculos que generaron proyectos ciertos de futuras exposiciones dentro del año 92.
Lo inmediato, es una importante exposición personal en Roma, en el Instituto Ítalo-Latinoamericano (el año pasado expuso Macció [3]), mi muestra va a contar con el auspicio de la Embajada Argentina en Italia. Se inaugurará el 15 de marzo.
Aquí estoy haciendo una vida muy intensa (de lucha). Estoy pintando constantemente (me mantengo con las ventas, alternando los fines de semana con salidas a visitar las historias, el arte y la belleza de un país que es asombrosamente hermoso.
Conocí Assisi, [4] ensueño, un cuento, no hay palabras: Firenze, Roma, Torino, pasé por toda la costa genovesa (mis antepasados) y naturalmente estuve y estoy en Perugia y sus alrededores, donde estamos viviendo.
Vos, Juan Carlos, conocés todo esto y es como me dijiste alguna vez, Italia es inagotable.
Pero, hermano, necesito que me escribas y me cuentes muchas cosas nuestras (quilmeñas y argentinas): los amigos, las noticias (¿qué pasa con el cólera?) ¡Qué terrible! No merecemos tanto dolor ni tanta miseria, dan ganas de llorar. En Italia me di cuente – recién – que nuestros gobernantes olvidan la sagrada misión que deben cumplir: primero el hombre, después el hombre y siempre el hombre y solucionar y cumplimentar sus necesidades elementales. Es el mínimo respeto que merecemos como seres humanos.
Aquí en Italia todos los días noté la presencia del gobierno haciendo, solucionando, creando en función humanitaria y social.
Tengo mucha, mucha bronca ¡Argentina merece lo mejor! No somos para nada mierda, somos importantes: vos, yo y tanto! Tantos! que luchamos con idealismo.
Nuestra generación no puede esperar más ¡Ya es tiempo!
Juan Carlos, me importan tus palabras, tu pensamiento, tu sabiduría, tu amistad, escribime.
De la “barra”, sos el primero a quien escribo por lo tanto si ves a los amigos les envío mis afectuoso recuerdo.
Recibí Juan Carlos mi abrazo con el “cuore”, un beso cariñoso a Lucrecia y un afectuoso y especial saludo a Ariel. Reciban saludos de Giuliana. 

Es imprescindible destacar que el 24 de mayo de 2016, el intendente municipal Martiniano Molina promulgó la ordenanza Nº 12564 sancionada por el H.C.D. el 10 de mayo de 2016, por la cual se acepta la donación realizada por la señora Victoria Lombán del retrato (1 x 1,30 m) del profesor Juan Carlos Lombán realizado por el Maestro Aldo Severi en 1993, para ser afectado al Museo de Artes Visuales "Víctor Roverano" según el expediente Nº 4091-6032-D-2015, pasando a ser dicha obra patrimonio del Pueblo de Quilmes.

UNA COYUNTURA HISTÓRICA EPISTOLAR

La siguiente carta, también de un amigo a otro, es de índole política. Un documento de época. Pinta un momento trágico de la Historia Nacional, el golpe de estado cívico-militar de 1955, que destituyó al presidente constitucional Juan Domingo Perón. La carta es prueba fiel del carácter de “cívico” que tuvo el golpe.

Mendoza, 18 de setiembre de 1955

Querido S…
No me puedo aguantar. Es imposible tratar de esperar que termine esta revolución porque, pese a lo que dice Radio del Estado, la suerte ya está echada. Por eso, la primera carta que remito en estos días, es para vos, porque no me olvido de los tiempos de cordia­les peleas en que, con P..., C… y otros “contreras” debimos hacer frente a la "nueva conciencia en
marcha”.
Empezaré por decirte que, desde anoche, segundo días de la revolución, Mendoza, San Juan y San Luis están plegadas. L.R.A. sale aquí al aire con el nombre L.R.A. Radio Ejército de los Andes” y sólo trans­mite en cadena con las siguientes emisoras: Puerto Belgrano, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Salta, Catamarca, Jujuy, Neuquén, La Rioja, Sgo. del Estero y Jujuy, que son las provincias plegadas. Radio del Estado, en cambio, sigue propalando, para Vds. Que: “todo el país está tranquilo y que la rebelión habido sofocada”.
Hoy a la mañana Mendoza presentó un aspecto imponente. Jamás he presenciado yo una manifestación tal de alegría y bullicio como el festejo por la caída del gobierno (pues las radios únicamente sintonizan Ra­dio Ejército de los Andes y Chile y Lima (Perú) La calle San Martín, desde las 8 hasta las 12 y 30, fue un imponente desfile de pueblo embanderado que, en toda clase de carruajes, se lanzó a la calle para expresar su regocijo con toda clase de estribillos. Los edifi­cios, engalanados con un color de bandera como hacía tiempo no lucía la nacionalidad. Las tropas cubiertas de flores y, en fin, un espectáculo para el que toda imaginación resulta escasa.
A todo esto, el cerco de Buenos Aires se cierra y no sabemos si se concretará la amenaza de bom­bardeo. Espero que las noticias que de allí llegan no sean más que una mala pesadilla y “que todo sea para bien”, como dice Wimpi. [5] No en vano familia, amigos, se­res queridos, desarrollan ahí su vida.
Bueno, S... Nada más, por ahora. Es muy poco lo que te digo. Sólo el deseo, tantos años conte­nido, de poder gritar lo que uno sentía, me ha impulsa­do a escribirte estas líneas.

Que te agarres una buena borrachera cuando llegue la hora de los festejos y que, en medio de ellos hagas un brindis a nombre de F…, que está junto a vos en esta jornada. 
CARTA DE HUMOR EN UN CONTEXTO HISTÓRICO 
Y para concluir esta primera muestra del ‘género epistolar’ una breve carta, de una mujer a otra, Blanca a Raquel, con ‘infografías’ (diríamos hoy) que completan el sentido del mensaje. Humor, ironía, desparpajo y un trasfondo político pues también señala un momento crítico de la Historia Nacional, un golpe de estado anterior, que se conoce como ‘Revolución del 43’, que derrocó al gobierno constitucional de Ramón Castillo poniendo fin a la ‘década infame’. El golpe del 4 de junio de 1943. Como la anterior, esta epístola remite muy indirectamente a hechos históricos vistos de afuera y sin aludir a ningún compromiso ideológico-partidario.
Se transcribe el texto después de las ilustraciones, pues sin estas sería incomprensible.

(Transcripción textual con aclaraciones donde hay ilustraciones. La carta o esquela tiene como epígrafe un dibujo de una cala, flor que la autora llama ¡¡¡CALO!!!)

En Quilmes, 5 de junio 43[6]

Querida Quela
Como verás, he hecho imprimir (es una ironía) papel de carta con mi flor preferida: ¡Ojo no es una cala! ¡Es un Calo!...
Menos mal que ya se jubiló, de lo contario estaría preocupada por su suerte durante momentos tan críticos. [7]
(sigue una ilustración que alude al ulular de una sirena)
¡Silencio!!! La sirena!!! ¡Ya pasó!!! ¡Qué terrible! ¡Ansina anda la política! ¡Qué momentos peludos! ¿Qué será de… (Caricatura de un rostros con grandes orejas que nombre agregando el sufijo que implica diminutivo) cito?
Estoy preocupada (sigue una línea ondulada que concluye en el dibujo de una bala)
¡Socorro!!! ¡Una bala!…
Ya van 3 veces que toda mi familia se tira al suelo cuando oye una descarga… ¡Estoy rota!!!
Ayer tuve que ir a la Escuela y nos hicieron quedar: “por si iban niños, para cuidarlos!!! Nos quedamos hasta las 3 hs. Disparamos cuando oímos aeroplanos en picada (Dibujo de tres aeroplanos)
Respiramos atmósfera extraña. Estoy deseando que incendien tranvías y cols (colectivos) que vayan a mi escuela…[8] ¡Pero inútil! Por aquí todo es calma. El único ruido misteriosos es el del vecino que ronca (caricatura de un hombre y zetas que aluden a ronquidos)
¡Tengo ganas d armar bronca! Lo siento por el petiso (dibujo de un carillo) Castillo. [9]¡Pensar que yo le estreché los (dibujo de un atdo de espárragos, alude a las manos) espárragos.
¡En fin! Pasemos a otra cosa. Me dijo Jorge que vio en Plaza de Mayo a Axel y a Jeffrey (Traza un círculo en torno a este nombre y una flecha señala entre paréntesis una frase) (¡Qué mal escrito ¿Verdad?!)
En confianza… ¿Qué echarán del puesto???... ¡Shhh…! ¡Qué miedo!!!
Para ahogar penas hace 3 hs. que estoy bebiendo caña (dibujo de una mariposa, ilustra la marca de una bebida caña) mariposa. Estoy que ni veo!!!... Debo tener el hígado igual que 0,05 $ de bofe aguado… ¡Puff… qué asco!.
Bueno, termino por que tengo que arreglarme para ir a 1: (Ilustración de un cura fumando bendiciendo a una pareja ‘percantos) casamiento.
En la próxima edición, más noticias. Chau. Blanca.”


* * *

 La siguiente carta- esquela, escrita a máquina en dos colores, de la misma autora, dirigida a la misma detinataria, pinta momentos de la vida cotidiana, intimista, autorreferencial, tomados desde la comicidad y el absurdo (En rojo lo que en el texto figura en ese color)

“Villa Vive como quieres”, de un enero cualquier.

Querida Quela: ¡Atrás! El primer paso de tú carta está de más: ¿Que soy yo? ¿Una señora gorda capaz de ofenderse por una despedida sin protocolo? ¿Acaso vos te ofendiste porque yo me olvidé, como de costumbre, de la fecha exacta de tu cumpleaños? Fue así como en los primeros días de enero me fui caminando desde la estación de Quilmes hasta tu casa - vía Garibaldi – llevándote modesta ofrenda. Alentada por el felpudo de la entrada, toqué timbre durante media hora. Más alentada aún por la bien cuidadas plantas del macetero (señal de que en la casa habría vida) me quedé esperando algún retorno hora más. Finalmente, antes que los de enfrente (La brigada policial luego el pozo de Quilmes) me sometieran a un hábil interrogatorio, volví triste y vencida a mi punto de origen. Esta vez, en colectivo. Tuve todo el trayecto, más la hora y media de espera, para intuirlo, “¡DEBEN HABERSE IDO A CÓRDOBA!" Y no me ofendí.

Bien, me preguntás por las vacaciones de mi consorte. Esta vez, en lugar de vaca… serán perdiz…ciones. Recién pienso tomarlas en mayo, para saciar su sed de matanza (¿Quién dijo que los sajones son flemáticos?)

Es una lástima que yo no haya presentido la posibilidad de tu invitación pues entonces lo habría hinchado diariamente para hacerlo cambiar de opinión. Pero ahora ya está embalado y tengo miedo de que explote.

En cuanto a mis vacaciones, las estoy pasando mitad en el escritorio escribiendo, mitad en la cocina dibujando, mitad en el patio, pintando, y un poco en el club de la vuelta de casa donde - no te desmayes - estoy recibiendo lecciones para aprender a nadar. Junto conmigo va un nenito. Moraleja: “El que con niños se zambulle... veranea en Bernal toda la temporada.”…

Me da mucha bronca no poder acompañarte.

PERO… ¡ESO SÍ! LA PRÓXIMA VEZ (si la hay) DEBEREMOS: (y siguen en el reverso los ‘ideogramas’ con acotaciones suspicaces.)







Investigación, Compilación y argumentación Chalo Agnelli.

Colaboración: Cristina Secco, Blanca Cotta, Patricia y Graciela Skilton. 
NOTAS

[1] http://escritocreativo.blogspot.com.ar // Agulló
Vives, Carmen. “El Género Epistolar: de las Cartas Filológicas del murciano Francisco Cascales al Correo Electrónico”
[2] Lomban, Juan Carlos. “Historia del arte latinoamericano” Ediorial Asociación Cultural Kilmes, Quilmes, 1994. .Pág. 335
Luego el profesor Lombán publicó en noviembre de 2000: “Esquema Histórico de la Plástica Argentina”.
[3] Rómulo Macció, nació en Buenos Aires en 1931, integró el patrimonio de prestigiosas instituciones, como el Museo Guggenheim de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de París y el Reina Sofía de Madrid, entre otros. A lo largo de su carrera, el artista trabajó sobre la visión y la percepción saliéndose en muchos casos del marco de los cuadros, y fue galardonado con el Primer Premio Internacional del Di Tella, el Guggenheim y el Gran Premio de Honor del Salón Nacional. Fue uno de los artistas plásticos más originales de su generación y un referente de la escena cultural argentina en los últimos 50 años. Falleció en Buenos Aires en el año 2015, a los 84 años.
[4] Asis ciudad situada en la provincia de Perugia en la región de Umbría.
[5] Wimpi es el seudónimo de Arthur García Núñez fue un periodista, humorista y narrador uruguayo (1906-1956)

[6] El 4 de junio de 1943 se produjo un golpe de estado cívico-militar de carácter ‘nacional y popular’ que derrocó al presidente Castillo acabando con la llamada ‘década infame’, del fraude y la entrega a las multinacionales extranjeras. Después de una zancadilla palaciega que le hacen al general Rawson asume la presidencia de facto el general Farrel. La carta es del día posterior a ese hecho.

[7] Podría referirse a su padre el maestro, director de la Escuela Normal de Quilmes quien después de 32 años ininterrumpidos en la docencia y 14 en la Escuela Normal de Quilmes, el 30 de setiembre de 1944, se jubiló; pero la carta es del 43, aunque pudo ser esta última la fecha en que se oficializó la jubilación y qua haya comenzado su retiro el año anterior. Sabemos que tras su retiro de la Escuela Normal, el Maestro Cotta se mudó a la Capital Federal.

[8] El mismo 4 de junio de 1943, en que se produce el golpe de estado, son incendiados en la Plaza de Mayo vehículos pertenecientes a la Corporación de Transportes, considerada un símbolo de la entrega a los intereses extranjeros.
[9] Se refiere al ex presidente Ramón Castillo (1873-1944) vicepresidente desde 1938; asumió la presidencia tras la muerte de Roberto Ortiz en 1942, hasta su derrocamiento.


sábado, 24 de septiembre de 2016

DEL CULTO DE LOS LIBROS



Jorge Luis Borges
En el octavo libro de la Odisea se lee que los dioses tejen desdichas para que a las futuras generaciones no les falte algo que cantar; la
declaración de Mallarmé: “El mundo existe para llegar a un libro”, parece repetir, unos treinta siglos después, el mismo concepto de una justificación estética de los males. Las dos teologías, sin embargo, no coinciden íntegramente; la del griego corresponde a la época de la palabra oral, y la del francés, a una época de la palabra escrita. En una se habla de contar y en otra de libros.
Un libro, cualquier libro, es para nosotros un objeto sagrado. Ya Cervantes, que tal vez no escuchaba todo lo que decía la gente, leía hasta "los papeles rotos de las calles". El fuego, en una de las comedias de Bernard Shaw, amenaza la biblioteca de Alejandría; alguien exclama que arderá la memoria de la humanidad, y César le dice: ‘Déjala arder. Es una memoria de infamias’. El César histórico, en mi opinión, aprobaría o condenaría el dictamen que el autor le atribuye, pero no lo juzgaría, como
nosotros, una broma sacrílega. La razón es clara: para los antiguos la palabra escrita no era otra cosa que un sucedáneo de la palabra oral.
Es fama que Pitágoras no escribió; Gomperz (Griechischeker, Denker I, 3) defiende que obró así por tener más fe en la virtud de la instrucción hablada. De mayor fuerza que la mera abstención de Pitágoras es el testimonio inequívoco de Platón, Éste en el ‘Timeo’, afirmó: "Es dura tarea descubrir al hacedor y padre de este universo, y, una vez descubierto, es imposible declararlo a todos los hombres", y en el ‘Fedro’ narró una fábula egipcia contra la escritura (cuyo hábito hace que la gente descuide el ejercicio de la memoria y dependa de símbolos) y dijo
que los libros son como las figuras pintadas, "que parecen vivas, pero no contestan una palabra a las preguntas que les hacen". Para atenuar o eliminar este inconveniente imaginó el diálogo filosófico. El maestro elige al discípulo, pero el libro no elige a sus lectores, que pueden ser malvados o estúpidos; este recelo platónico perdura en las palabras de Clemente de Alejandría, hombre de cultura pagana: "Lo más prudente es no escribir sino aprender y enseñar de viva voz, porque lo escrito queda" (‘Stromateis’), y en
éstas del mismo tratado: "Escribir en un libro todas las cosas es dejar una espada en manos de un niño"; que derivan también de las evangélicas: "No deis lo santo a los perros ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, porque no las huellen con los pies, y vuelvan y os despedacen." Esta sentencia es de Jesús, el mayor de los maestros orales, que una sola vez escribió unas palabras en la tierra y no las leyó ningún hombre (Juan, 8:6).

Clemente Alejandrino escribió su recelo de la escritura a fines del siglo II; a fines del siglo IV se inició el proceso mental que, a la vuelta de muchas generaciones, culminaría en el predominio de la palabra escrita sobre la hablada, de la pluma sobre la voz.
Un admirable azar ha querido que un escritor fijara el instante (apenas exagero al llamarlo instante) en que tuvo principio el vasto proceso.
Cuenta San Agustín, en el libro seis de las Confesiones: “Cuando Ambrosio leía, pasaba la vista sobre las páginas penetrando su
alma, en el sentido, sin proferir una palabra ni mover la lengua. Muchas veces, pues a nadie se le prohibía entrar, ni había costumbre de avisarle quién venía, lo vimos leer calladamente y nunca de otro modo, y al cabo de un tiempo nos íbamos, conjeturando que aquel breve intervalo que se le concedía para reparar su espíritu, libre del tumulto de los negocios ajenos, no quería que se lo ocupasen en otra cosa, tal vez receloso de que un oyente, atento a las dificultades del texto, le pidiera la explicación de un pasaje oscuro o quisiera discutirlo con él, con lo que no pudiera leer tantos volúmenes como deseaba. Yo entiendo que leía de ese
modo por conservar la voz, que se le tomaba con facilidad. En todo caso, cualquiera que fuese el propósito de tal hombre, ciertamente era bueno.”

San Agustín fue discípulo de San Ambrosio, obispo de Milán, hacia el año 384; trece años después, en Numidia, redactó sus ‘Confesiones’ y aún lo inquietaba aquel singular espectáculo: un hombre en una habitación, con un libro, leyendo sin articular las palabras.
Los comentadores advierten que, en aquel tiempo era costumbre leer en voz alta, para penetrar mejor el sentido, porque no había signos de puntuación, ni siquiera división de palabras, y leer en común, para moderar o salvar los inconvenientes de la escasez de códices. El diálogo de Luciano
de Samosata, Contra un ignorante comprador de libros, encierra un testimonio de esa costumbre en el siglo II.
Aquel hombre pasaba directamente del signo de escritura a la intuición, omitiendo el signo sonoro; el extraño arte que iniciaba, el arte de leer en voz baja, conduciría a consecuencias maravillosas. Conduciría, cumplidos muchos años, al concepto del libro como fin, no como instrumento de un fin. (Este concepto místico, trasladado a la literatura profana, daría los singulares destinos de Flaubert y de Mallarmé, de Henry James y de James Joyce.) A la noción de un Dios que habla con los hombres para ordenarles algo o prohibirles algo, se superpone la del Libro Absoluto, la de una Escritura Sagrada.
Para los musulmanes, el "Alcorán" (también llamado El Libro, Al
Kitab), no es una mera obra de Dios, como las almas de los hombres o el universo; es uno de los atributos de Dios como Su eternidad o Su ira.
En el capítulo XIII, leemos que el texto original, ‘La Madre del Libro’, está depositado en el Cielo. Mühamntad-al-Ghazali, el Algazel de los escolásticos, declaró: "el Alcorán se copia en un libro, se pronuncia con la lengua, se recuerda en el corazón y, sin embargo sigue perdurando en el centro de Dios y no lo altera su pasaje por las hojas escritas y por los entendimientos humanos".
George Sale observa que ese increado ‘Alcorán’ no es otra cosa que su idea o arquetipo platónico; es verosímil que Algazel recurriera a
los arquetipos, comunicados al Islam por la ‘Enciclopedia de los Hermanos de la Pureza’ y por Avicena, para justificar la noción de la Madre del Libro.
Aún más extravagantes que los musulmanes fueron los judíos. En el primer capítulo de su Biblia se halla la sentencia famosa: "Y Dios dijo: sea la luz; y fue la luz"; los cabalistas razonaron que la virtud de esa orden del Señor procedió de las letras de las palabras. El tratado Sefer Yetsirah (‘Libro de la Formación’), redactado en Siria o en Palestina hacia el siglo VI, revela que Jehová de los Ejércitos, Dios de Israel y Dios Todopoderoso, creó el universo mediante los números cardinales que van del uno al diez y las veintidós letras del
alfabeto. Que los números sean instrumentos o elementos de la Creación es dogma de Pitágoras y de Jámblico; que las letras lo sean es claro indicio del nuevo culto de la escritura. El segundo párrafo del segundo capítulo reza: "Veintidós letras fundamentales: Dios las dibujó, las grabó, las combinó, las pesó, las permutó, y con ellas produjo todo lo que es y todo lo que será." Luego se revela qué letra tiene poder sobre el aire, y cuál sobre el agua, y cuál sobre el fuego, y cuál sobre la sabiduría, y cuál sobre la paz y cuál sobre la gracia, y cuál sobre el sueño, y cuál sobre la cólera, y cómo (por ejemplo) la letra kgf, que tiene poder sobre la vida, sirvió para formar el sol en el mundo, el miércoles en el año y la oreja izquierda en el cuerpo.
Más lejos fueron los cristianos. El pensamiento de que la divinidad había escrito un libro los movió a imaginar que había escrito dos y
que el otro era el universo. A principios del siglo XVII, Francis Bacon declaró en su ‘Advancement of Learning’ que Dios nos ofrecía dos libros, para que no incidiéramos en error: el primero, el volumen de las Escrituras, que revela Su voluntad; el segundo, el volumen de las criaturas, que revela Su poderío y que éste era la llave de aquél. Bacon se proponía mucho más que hacer una metáfora; opinaba que el mundo era reducible a formas esenciales (temperaturas, densidades, pesos, colores), que integraban, en número limitado, un ‘abecedarium naturae’ o serie de las letras con que se escribe el texto universal.
Sir Thomas Browne hacia 1642, confirmó: "Dos son los libros en que suelo aprender teología: La Sagrada Escritura y aquel universal y público manuscrito que está patente a todos los ojos.
Quienes nunca lo vieron en el primero, lo descubrieron en el otro" (Religio Medid, 1,16). En el mismo párrafo se lee: "Todas las cosas artificiales, porque la Naturaleza es el Arte de Dios." Doscientos años transcurrieron y el escocés Carlyle, en diversos lugares de labor y particularmente en el ensayo sobre Cagliostro, superó la conjetura de Bacon; estampó que la historia universal es Escritura Sagrada que desciframos y escribimos inciertamente en la que también nos escriben. Después, León Bloy escribió: "No hay en la tierra un ser humano capaz de declarar quién es. Nadie sabe qué ha venido a hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre verdadero, su imperecedero Nombre en el
registro de la Luz. La historia es un inmenso texto litúrgico, donde las iotas y puntos no valen menos que los versículos o capítulos íntegros pero la importancia de unos y de otros es indeterminable y está profundamente escondida
" (‘L'âme de Napoleón’, 1912).

El mundo, según Mallarmé, existe para un libro; según Bloy, somos versículos o palabras o letras de un libro mágico, y ese libro incesante es la única cosa que hay en el mundo: es, mejor dicho, el mundo.
Buenos Aires, 1951 Jorge Luis Borges; ‘Otras inquisiciones’

lunes, 19 de septiembre de 2016

PROSEMA Y NADA



La puerta está aterida y un frío anónimo le orada las bisagras, 
mientras, detrás,
Una multitud de formas se debate  al costado de la duda:
Soy la letra, el sillón y la computadora
Y la habitación que me cobija;
La habitación, la casa,
La cuadra de mi barrio;
El barrio es la ciudad de gris y de miseria;
Y la ciudad un país, el mío;
El país, un continente;
El continente, un mundo contenido;
Y el mundo, el Universo, el Cosmos...

Y soy el Cosmos, el Universo,
El mundo, el continente,
El país, mi ciudad, la cuadra de mi barrio,La casa sola, la habitación, el sillón
Y la computadora, la letra que me explica,
El cursor que titila, el poema,
Yo, apenas.


 Chalo Agnelli 
domingo 26 de mayo 1991

TEORÍA DE LOS BUENOS DESEOS (COLABORACIÓN)

Que no te falte tiempo
para comer con los amigos
partir el pan,
reconocerse en las miradas.
Deseo que la noche
se te transforme en música

y la mesa en un largo
sonido de campanas.
Que nada te desvíe,
que nada te disturbe
que siempre tengas algo
de hoy para mañana
y que lo sepas dar
para regar las plantas
para cortar la leña,
para encender el fuego,
para ganar la lucha,
para que tengas paz.
Que es la grave tarea
que me he impuesto esta noche
hermano mío.

Hamlet Lima Quintana
1923 - Argentina - 2002
 Tomado de "POEMÁS O MENOS"
página de facebook que presenta Liliana Souza de la SADE Delegación Bernal-Quilmes
Setiembre 2016.

martes, 13 de septiembre de 2016

PROSEMA A LOS ÁLGUIENES



Alguien bebe agua de la fuente y le chorrea por la barbilla, 
le moja la camisa.
Alguien besa a la mujer de sombrero rojo, que, blanda, aprieta el brazo de su amante, enamorada.
Alguien entra en la sombra del templo con los dedos humedecidos en la pila se persigna.
Alguien, adentro, musita un padrenuestro desmemoriado, pero honesto.
Alguien hace malabarismo en la bocacalle, se le cae un palo colorado con rayas verdes.
Alguien dormita en el banco de la plaza mientras un gorrión se atreve a picotearle las miguitas del regazo.
Alguien enciende un cigarrillo y echa el humo hacia el cielo.
Alguien pregona su mercadería de sopas paraguayas y tortillas asadas.
Alguien observa el entorno buscando una presa fácil para arrebatarle la cartera, el portafolio, la rutina o los sueños.
Alguien camina sin respiro, mirando el suelo, ofuscado y torvo mientras habla con un aparatito negro que sostiene junto a su oreja
Alguien, después de olfatear en varios árboles se decide por un gomero copudo y levanta la pata como quién no quiere la cosa.
Alguien frena bruscamente frente a la anciana que cruza distraída recordando a sus muertos.
Alguien. Álguienes. Todos.
El mundo se desparrama a voces, gesto humanos y de los otros, como una granada.
Abigarrados y solos, repetidamente solos.

chalo agnelli
24 de octubre de 1994

PROSEMA DEL TE QUIERO



Y entonces fue que supe decirte que te quiero
 y te lo dije en cuatro idiomas desconocidos
te lo dije en azul-naranja, en verde prematuro,
en rojo chisporroteante, en gris tangueril;
te lo dije en sambayón y en mermelada,
en spaghetti con tuco ¡¿por qué no?!
 y en asado con cuero;
en sábados desesperados y en domingos del señor,
en la orfandad de la medianoche
cuando pierdo el último tren a la deriva,
en la galería internacional y en el pasaje seaver;
en el riachuelo con gusto a quinquela,
en un vernissage de brocha gorda
y en las sábanas entre bostezos y arremetidas;
 en la soledad soleada y salvadora;
 en el sótano y en las salpicaduras de barro
que quedan después de haber andado mucho.

Te dije te quiero en los parrales y cornisas,
volando sobre algún rosedal
en el punto equinoccial de primavera
o tambaleando en algún cordón después del vino, sí,
porque también te lo dije empinando algún buen vino seco,
bien seco
o en un naigh-milonga-club, así, de apuro,
porque a las ocho entro al laburo y ya son menos cinco.

Y te lo dije a lo largo de pompeya,
 sobre todo en almagro
y una vez en balbanera... ¿te acordás?, chiclana ya no estaba.
Infinitesimalmente te lo dije en un poema de neruda,
sin canción desesperada,
en otro de vinicius con música de bosa,
con música de johann, de schubert, de almendra,
 también de serrat;
con la vos desperezante de la sosa,
con risas estridentes en cuaresma o carnaval.

Te dije te quiero en todas las palabras,
aún en aquellas que dicen te odio,
en todos los sonidos, aún en aquellos que rompen la calma
en todos los sentidos, aún perdiéndolos.

Te dije: - “Te quiero” – porque te quiero,
simplemente por eso...
qué más puedo decirte...
 chalo agnelli/1975
(en un trayecto en el colectivo 22 desde Retiro a Quilmes)