viernes, 16 de octubre de 2015

"LAS PAUSAS DEL MATE" DE ENRIQUE AMORÍN



... Éstas y muchas otras ideas se desarrollaron en las pausas del mate. El silencio del mate no es el mismo que el que transcurre de una a otra copa, bebida en silencio en los bares. El mate teje paciencia. Sus pausas son malas consejeras para la rebelión. Se
piensa… en la bombilla si está o no en su sitio. Se piensa... en la yerba, si tiene copete, si nadan los palitos, si es resistente; si está lavada; si hay que cambiarla; si debemos darla vuelta. El mate sabe engañar el hambre... Se piensa... al tender la mano con dema­siada prudencia, porque es algo que se ofrece; no es cosa que se da definitivamente, sino que se entrega, para que participe de su deleite un segundo, un tercero. Se piensa... al esperar, paciente, con la mano tendida. Ningún cobarde apuñaló á su enemigo mientras devolvía el mate. Se piensa... al mover la bombilla cuando el invitado la torció o la hizo sonar en la última chupada. El mate amansa, empareja, somete. Es el yugo, a veces; otras, es la manea. Se piensa, se discurre, se reflexiona mucho, demasiado. Es la trampa. En China fue el opio en manos del Imperialismo. Dentro de un siglo tendrá valor esta comparación.
“Corral Abierto” de Enrique Amorín (1900-1960)
El Losada 9/1/1956 - Cap. V – Pág. 51
Foto de Aldo Sessa: http://www.aldosessa.com.ar/

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