viernes, 26 de septiembre de 2014

HAROLDO CONTI - REPARACIÓN HISTÓRICA (COLABORACIÓN)



Se realizó el acto de reparación histórica sobre el legajo docente del escritor y militante desaparecido Haroldo Conti en el que figuraba “cesante por abandono de tareas” luego de su desaparición forzada en el año 1976.

El 5 de mayo de 1976 el escritor, periodista, docente y militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), Haroldo Conti, fue secuestrado de su departamento de Fitz Roy al 1205, ciudad de Buenos Aires. Sobre su escritorio de trabajo vacío después de la irrupción de las bestias al servicio de la dictadura militar quedó un cartel que decía “este es mi lugar de combate y de aquí no me moverán”. Pero sus captores no supieron lo que decía ese letrero, porque estaba escrito en latín, escribió Gabriel García Márquez en un artículo aparecido el 20 de abril de 1981.

Sin embargo, para las autoridades escolares de la época el dato de su desaparición era irrelevante, lo importante era que no estaba asistiendo a dar sus clases, por lo que su legajo docente concluye con la leyenda “cesante por abandono de tareas”.

El acto de reparación histórica de este martes en el Centro Cultural Haroldo Conti, en la ex ESMA, el ministro de Educación Alfredo Sileoni le entregó a los hijos del escritor, Alejanda y Ernesto Conti, el legajo de su padre finalmente corregido. En vez de la cínica frase final, ahora dice “desaparición forzada”.

El acto de reparación simbólica de este legajo docente fue planteado como el primero de una larga lista, ya que más de 600 docentes y 200 estudiantes fueron secuestrados y desaparecidos durante la dictadura cívico-militar.

Copias del legajo reparado fueron entregadas al director del Centro Cultural Haroldo Conti, Eduardo Jozami, al titular del Archivo Nacional de la Memoria, Ramón Torres Molina, y a los integrantes de la Comisión de Trabajo por la Restitución de la Identidad.

Además de escritor y periodista, Conti fue maestro en escuelas rurales y profesor de Latín, Literatura e Instrucción Cívica. Durante la ceremonia el locutor Tom Lupo recordó una anécdota de sus épocas de estudiante en el colegio Juan José Paso. El primer día de Conti como docente de Instrucción Cívica el escritor le planteó a sus sorprendidos alumnos: “Yo vine a enseñarles Instrucción Cívica, pero no sirve para nada. Así que si ustedes no me traicionan yo les voy a leer literatura latinoamericana y están todos aprobados”.

En su intervención, Alejandra Conti planteó “La propuesta de la Comisión me recordó, incluso a mí, que soy su hija y docente, la labor de mi viejo en las aulas. Fue impactante y emocionante”. Su hermano Ernesto Conti destacó que la reparación del legajo “tiene una lectura simbólica y política que convergen en rescatar lo que realizó este gobierno en políticas de Memoria”.

Por su parte, Sileoni leyó el sumario del 27 de junio de 1979 con la resolución del Ministerio de Educación a cargo de Juan Rafael Llerena Amadeo, que declaraba cesante a Conti por las ausencias sin aviso a sus tareas docentes en el Liceo Nacional 7 y el Liceo N°11 “desde el 5 de mayo de 1976”, un día después de su secuestro. Y concluyó: “Estamos ante otra Argentina, de la verdad, la memoria y la justicia y es muy importante llamar a las cosas por su nombre: no hablar de abandono de cargo sino de desaparición forzada, y tampoco trazar una raya roja en el legajo cuando alguien desaparecía y nadie preguntaba”.

Durante el acto se leyó el prólogo de una de las más famosas novelas de Conti, Mascaró, y se proyectó un video con imágenes del escritor en uno de sus paisajes favoritos, el delta del Tigre, realizado por alumnos del Liceo Nacional 11.

Haroldo Conti había nacido en Chacabuco, Pcia. de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1925. Era hijo de Petronila Lombardi y de Pedro Conti, quien fue el fundador de la Unidad Básica del Partido Peronista en Chacabuco. Estuvo internado en el Colegio Don Bosco de Ramos Mejía, donde cursó sus primeros estudios, luego fue maestro en una escuela primaria de Gral. Pirán y en 1944 ingresó en el Seminario Metropolitano Conciliar de Villa Devoto, donde desarrollaría su veta creativa pintando y dibujando las tapas de la Revista Solidaridad, editada por el padre Hernán Benítez y organizando obras de teatro. En el segundo año, descubrió que había cosas muy opuestas a las que para él implicaba el sacerdocio, se rebeló y abandonó el seminario. 

"...Estudié de sacerdote, con sotana y todo. Leía muchos libros misionales, libros escritos por misioneros. Me imaginaba en algún confín del mundo redimiendo infieles. (...) Finalmente, todo eso acabó: tuve una gran crisis religiosa y volví a mi pueblo. Cada persona tiene destinado un paisaje y debe coincidir con él."

Luego de esa decisión fue empleado bancario, aviador civil, y camionero, llevando una vida bohemia alternada con sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras. Por esta época conoció las islas del Tigre, lugar que no abandonaría jamás y fue escenario de muchas de sus historias.

En su formación debe considerarse una fuerte influencia de la cosmovisión jesuita a través del asiduo contacto con el Padre Castellani como asimismo del socialista Doll. Estos contactos lo acercan a una identificación temprana con la organización de ultraderecha ALN (Alianza Libertadora Nacionalista).  Fue profesor en el Colegio Nacional Mariano Moreno y en el Liceo Nº 7; estudió en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, se graduó en 1954 y trabajó como asistente del director de la película "La bestia debe morir". En 1955 se casó con Dora Campos y juntos tuvieron dos hijos: Alejandra y Marcelo. Luego con Marta Scavac tuvo otro hijo, Ernesto, que tenía 3 meses en la fecha del secuestro. Militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores por lo que fue perseguido políticamente. Cada año se conmemora en la fecha de su desaparición (5 de mayo) el Día del Escritor Bonaerense en honor a su memoria.

******************************

“TIENE GRAN SIGNIFICACIÓN SIMBÓLICA”

Por Julián Bruschtein

“Esto no es un mero hecho administrativo. Es un hecho de una gran significación simbólica y política. Todos conocemos al escritor de la talla que fue Haroldo Conti, pero estamos recuperando al Haroldo Conti profesor”, destacó el ministro de Educación, Alberto Sileoni, en diálogo con Página/12 después del acto de reparación del legajo docente del escritor (ver nota central). El proyecto surge a partir de un decreto presidencial de 2012 en el que se indica la corrección de las causas de cesantía de empleados públicos y que ahora se está aplicando a los maestros que fueron víctimas de la dictadura.

– ¿Cómo se instrumenta la corrección de los legajos de docentes desaparecidos?

– Es una tarea que se está realizando junto con los trabajadores. A través de un programa que está arrancando y que tiene el propósito de poder poner en su lugar y de llamar desaparición forzada lo que antes se llamaba abandono de cargo. En el caso particular de Conti, hay una resolución del 27 de junio de 1979 en la que decía que había abandonado sus tareas desde el 5 de mayo del ’76 y que se lo había intimado para que regularice su situación. También que su hermana había informado que fue secuestrado el día anterior, y en los considerandos de la resolución hacen constar que “no obra en autos ninguna información que permita determinar que el docente se encuentra a disposición de autoridad alguna”. Termina diciendo que lo declara cesante por hallarse en la figura de abandono del cargo.

– ¿Ahora se anula el acto administrativo anterior y se elabora uno nuevo?

– A partir del decreto presidencial 1199/2012 se dispone la inscripción de la condición de detenido-desaparecido en su lugar. Aquella disposición canalla la firmó (el ministro de Educación de la dictadura) Juan Rafael Llerena Amadeo, que murió el 13 de enero de este año, y el 14 el diario La Nación sacó una nota diciendo que murió un abogado católico dedicado y preocupado por la educación. Bajo su gestión desaparecieron 600 docentes y aproximadamente 200 alumnos en la Argentina. Por eso hicimos una resolución reparatoria, la 1374 del 4 de septiembre de 2013, en donde se revoca “la resolución anterior que dispuso la baja del profesor Haroldo Conti por abandono de cargo, dado que se encuentra en condición de desaparición forzada desde el 4 de mayo de 1976 y posee el legajo 00077 de la Conadep”. Se expone que la verdadera causa del cese de la relación laboral fue la desaparición forzada.

– La figura de Conti sirve para realzar esta reparación...

– Pareciera que es un dato menor, pero tiene una trascendencia simbólica en términos de justicia. Hoy se recuperó al profesor Haroldo Conti, y esto también tiene alguna significación: la reflexión sobre el profesor Haroldo Conti y su condición como tal. Se hace una reparación que es mucho más que la reparación de un legajo administrativo, es una reparación simbólica que ayuda a cerrar una herida.

– Pero además se trata de difundir esta situación, no es un mero acto administrativo...

– La idea es que esta reparación tenga visibilidad pública, que se haga en sitios de trabajo, donde se pueda exponer ante la comunidad que aquella persona que fue cesanteada por un supuesto abandono de cargo en realidad fue secuestrada y desaparecida.
Publicado por Raquel Gail para


el 9/25/2014 09:25:00 p. m.



Obras de Haroldo Conti

Novelas

Sudeste (1962)


En vida (1971)


Cuentos





FUENTES:

http://notas.org.ar/2014/09/25/reparacion-historica-haroldo-conti/

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/255992-69812-2014-09-24.html

http://www.vivechacabuco.com/blog/blogs.asp?blog=34&post=51

http://revistaeltranvia.com.ar/?p=2110

No hay comentarios:

Publicar un comentario