jueves, 30 de mayo de 2013

SOY QOM (colaboración)


Sombra de una sombra,
y el aire entre las hojas…
Raíz de un antiguo sueño,
hijo natural del sol.
Voy por la ruta, ignorado,
voy de la historia al olvido,
soy el espejo invisible,
que dejaron de una nación.

Soy Qom.

Soy la flor oscura creciendo
al costado del camino,
la grave voz de un silencio
en el viento hecha canción,
tu propia conciencia luchando
por el bienestar y un destino,
con un Arco Iris por bandera
y la tierra en mi corazón.

Soy Qom

Soy dueño de aguas eternas,
de tierras, ríos y el cielo…
me han dejado gris el alma
la sojera y el algodón,
Bebo del sol y la estrella
y mi sangre me alimenta,
mendigo soy de mi tierra,
de mi agua y de mi Dios.

Soy Qom

Flamea en todo su esplendor
mi estandarte al sur del alba,
son sus colores instantes
de cada día del mundo,
llevo en mi pecho el destino,
la bravura de un militante,
de un pueblo que hoy es errante
y la ruta es su camino

Soy Qom.


Cristhian Espinoza
Foto: Liliana Giambelluca

martes, 28 de mayo de 2013

AUSCHWITZ



          A todos los judíos del mundo,
                    mis amigos, mis hermanos


Estos poetas infernales,
Dante, Blake, Rimbaud,
que hablen más bajo...
que toquen más bajo...
¡Que se callen!
Hoy
cualquier habitante de la tierra
sabe mucho más del infierno
que esos tres poetas juntos.
Ya sé que Dante toca muy bien el violín...
¡Oh, el gran virtuoso!
Pero que no pretenda ahora
con sus tercetos maravillosos
y sus endecasílabos perfectos
asustar a ese niño judío
que está ahí, desgajado de sus padres...
Y solo.
¡Solo!,
aguardando su turno
en los hornos crematorios de Auschwitz.
Dante... tú bajaste a los infiernos
con Virgilio de la mano
(Virgilio, «gran cicerone»)
y aquello vuestro de la Divina Comedia
fue una aventura divertida
de música y turismo.
Esto es otra cosa... otra cosa...
¿Cómo te explicaré?
¡Si no tienes imaginación!
Tú... no tienes imaginación.
Acuérdate que en tu Infierno
no hay un niño siquiera...
Y ese que ves ahí...
está solo
¡Solo! Sin cicerone...,
esperando que se abran las puertas de un infierno que tú, ¡pobre florentino!,
no pudiste siquiera imaginar.
Esto es otra cosa... ¿cómo te diré?
¡Mira! Éste es un lugar donde no se puede tocar el violín.
Aquí se rompen las cuerdas de todos los violines del mundo.
¿Me habéis entendido poetas infernales?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
¡Hablad más bajo!
¡Tocad más bajo! ¡Chist!
¡¡Callaos!!
Yo también soy un gran violinista...,
y he tocado en el infierno muchas veces...
Pero ahora, aquí...
rompo mi violín... y me callo.

León Felipe (1884-1968) 


lunes, 27 de mayo de 2013

ELSA ISABEL BORNEMANN (1952 – 2013) TRIBUTO A SU VIDA

Con mucha liviandad se está utilizando en los últimos tiempos la palabra "dictadura". Muchas es la desmemoria de los que tienen más de 40 años y de algunos que hasta vivieron tres dictaduras, la última de estas ejecutada con una desmesura infame, de la que en los últimos días la muerte se llevó a su mayor sicario; y poca es la información de quienes en los últimos años tuvieron todas las libertades de las que muchos no gozamos ni en nuestra adolescencia ni en nuestra juventud ni en el ejercicio de nuestros trabajos, oficios y profesiones. 
 

 Elsa Isabel Bornemann
Recientemente, también se fueron dos grandes de la literatura: Aída Bortnik, el 27 de abril, próximo pasado y el viernes 24 de este mes de mayo, Elsa Isabel Bornemann. Ambas perseguidas y prohibidas por sus obras esclarecedoras. 
La diferencias de estas muertes es que al anciano genocida se lo mencionará en los libros de historia como "un miserable dictador ", en cambio estas dos grandes mujeres tendrán páginas de honor en la literatura argentina, latinoamericana y universal.
Los que ejercimos la docencia durante el fatídico "proceso dictatorial de ofensa nacional", fuimos víctimas y testigos de la censura que cayó sobre la educación. Alguna de esas prohíbiciones resultan de un absurdo desopilante, de una torpeza inimaginable hoy día, como fue el caso de "Un elefante ocupa mucho espacio", cuento de Elsa I. Bornemann editado en diciembre de 1975, por Ediciones Librerías Fausto, junto con otros 15 relatos infantiles.
Este es el documento de la censura emitido por el lacayo del régimen que detentaba el cargo de ministro de educación de la provincia de Buenos Aires general de brigada Ovidio J. A. Solari, en el que prohibía el libro mencionado por decreto Nº 3155 del 13/10/77. La misma suerte corrió el libro "La torre de cubos" de Laura Devetach por la resoluciones Nº 03720 del 7 de octubre de 1977, firmada por el mismo ministro de facto; aduciendo:“ilimitada fantasía”.
Comunicados como este llegaban semanalmente a las escuelas y los docentes teníamos que notificarnos, si nos negábamos a hacerlo se nos debía sancionar, y si un inspector encontraba que se utilizaba un libro censurado en el aula no sólo sancionaba al maestro sino también al directivo.
La historia es implacable y siempre prevalece la verdad aunque tarde un siglo en develarse.
Con esta temprana partida perdemos a una de las escritoras de Literatura Infantil y Juvenil más importantes y queridas de Latinoamérica. Sus editores, colegas, lectores y amigos, lamentamos esta ausencia... "Las palabras perdieron su ángel guardian, su domadora, su madre, su sembradora... pero se repetiran una y otra vez... una y otra vez... una y otra vez..." [1] Siguen y seguirán con nosotros su obra y su recuerdo, en todas las casas y en todas las escuelas donde los niños gocen de los libros. 

Elsa Isabel Bornemann nació en Buenos Aires en 1952. Profesora, Licenciada y Doctora en Letras, egresada de la Universidad de Buenos Aires, ejerció la docencia en todos los niveles. Dictó numerosos cursos y conferencias e integró variedad de mesas redondas y jurados. Comenzó a publicar libros para niños y adolescentes en los años 70. Su Literatura sigue vigente, siempre recolectando el aprecio de sus lectores que se renuevan generacionalmente.Una de las más destacadas escritoras argentinas, con un amplio reconocimiento nacional e internacional. 
Premios y distinciones: Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, 1972; Premio San Francisco de Asís 1977; Premio «Alicia Moreau de Justo», 1985; Mención Especial en el Premio Nacional de Literatura Infantil 1986; Cuadro de Honor del Premio Internacional "Hans Christian Andersen", Suiza, 1976; Premio Konex de Platino 1994; Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) por "El espejo distraído". Buenos Aires, 1972; Lista de Honor del Premio Hans Christian Andersen, por “Un elefante ocupa mucho espacio” , recibido en XV Congreso Internacional de Literatura Infantil y Juvenil. Atenas (Grecia), 1976. Premio "San Francisco de Asís", por "toda su obra en beneficio de la infancia", otorgado por la Sociedad Misionera de Escritores. 1977. Inclusión de "El libro de los chicos enamorados" en la Lista de los Cinco Mejores Libros Escritos en Idioma Castellano. Caracas (Venezuela), Banco del Libro, 1982.
Mención Especial en el Premio Nacional de Literatura para Niños, por su producción publicada entre 1982-1985. Buenos Aires, Secretaría de Cultura y Educación de la Nación, 1986. Lista de Honor de ALIJA (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) por Puro ojos. Buenos Aires, 1987. Cuadro de Honor para “El último mago o Bilembambudin”, en la selección The White Ravens. Múnich (Alemania) 1988. Cuadro de Honor para Disparatario, en la selección The White Ravens. Múnich (Alemania), Internationale Jugendbibliothek, 1989. Integración entre "Los cinco mejores escritores argentinos" incluidos en la guía "Who is Who", editada por la Feria de Bologna/Italia, 1993. Diploma al Mérito, correspondiente a la Literatura Infantil-Juvenil Argentina, por "considerársela una de los mejores escritores de esa especialidad". Buenos Aires, Fundación Konex, 1994. Premio Konex de Platino, por toda su obra literaria, al ser elegida como "la escritora más relevante en la última década". Buenos Aires, Fundación Konex, 1995. Cuadro de Honor de Literatura Infantil Argentina por Palabracadabra Tucumán (Argentina), Secretaría de Cultura de la Municipalidad, 1997. Premio Edenor y Radio Clásica de Buenos Aires, "por su aporte a la Literatura Infantil". Buenos Aires, 2000. Libros publicados en Alfaguara Infantil y Juvenil: "A la luna en punto"; "Amorcitos sub-14"; "Corazonadas"; "Cuadernos de un delfín";  "Cuentos a salto de canguro"; "Disparatario"; "El espejo distraído";" El libro de los chicos enamorados"; "El niño envuelto"; "El último mago o Bilembambudín"; "La edad del pavo"; "Lisa de los Paraguas"; "Lobo Rojo y Caperucita Feroz"; "Los desmaravilladores"; "Los grendelines"; "Mil grullas"; "Mini-Antología de cuentos tradicionales"; "¡Nada de tucanes!"; "No hagan olas"; "No somos irrompibles"; "Queridos monstruos"; "¡Socorro!"; "Socorro Diez"; "Sol de noche"; "Tinke Tinke"; "Treinta y cuatro lauchitas"; "Una trenza tan larga" y"Un elefante ocupa mucho espacio".
Cecilia Criscuolo
Crónica Chalo Agnelli

 NOTA
1.- Variación del cuento "Pablo" del mismo libro.

FUENTES DE INFORMACIÓN:  
Cecilia Criscuolo - ccriscuolo@santillana.com.ar
Departamento de Marketing y Comunicación
Alfaguara Infantil y Juvenil – Prisa Ediciones
4119-5000, interno: 3105
http://librosalfaguarainfantil.com/ar
http://www.facebook.com/alfaguarainfantil

http://www.librosalfaguarainfantil.com/ar/noticia/a-45-anos-de-su-primera-edicion-la-torre-de-cubos-4/
http://www.todo-argentina.net/biografias/Personajes1/bornermann.php

jueves, 9 de mayo de 2013

CADERAS, LEJANÍAS Y DIAGONALES de CARLOS PATIÑO

El Monje Editor acaba de publicar para la colección "La Luna con Gatillo", el último libro de poemas del poeta y escritor Carlos Patiño, "Caderas, Lejanías y Diagonales", que se presentará próximamente. Reúne 28 poemas que dejan un regusto de sereno venero y fluye conclusiones de una vida sin monotonías posibles. La poesía es un género que a la primera ojeada puede crear avesiones, no es el caso de la letra de Patiño. Se hace leer sin chocar con rebusques ni pedanteces de moralejas.
PIEDRA SOBRE PIEDRA Y PIEDRA


Eso que las gentes llaman cumbres son gritos petrificados,

Atahualpa Yupanqui

Piedra sobre piedra y piedra
gritos antiguos
gritos de olvido y de miseria
de pena y de esperanza.



Los trenes a las seis de la tarde
también son bufidos petrificados
de olvido y de miseria.
Tu risa en el recuerdo
también es grito petrificado.
Mi dolencia retorciéndome el cuerpo
¿acaso no es grito petrificado?
Los hermanos desaparecidos
son 30.000 gritos petrificados.

El mundo está lleno de estos gritos
y de los que vendrán
hasta aturdimos.
CHARLA DISTENDIDA CON MI PROPIA MUERTE 
Yo sé que estás siguiendo mis pasos desde que nací
y que muchas veces me tiraste manotazos arteros.
Este mundo está lleno de vos
de tu blancura sórdida
y sólo me dejas
un angosto/largo pasillo 
en donde tengo que hacer todas mis cosas
con vos encima
repartiendo flechazos.

Nunca sabré si me dejaste hacerlas
o si yo supe esquivarte durante largos años.
Tal vez no importe mucho tan mortal ejercicio
esta suerte dis-suerte que acompaña mi vida
porque me has hecho sufrir y hacer pedazos
llevándote en castigo los seres que quería
algo tal vez peor que calar tu mortaja.
Y sé que nunca me dejarás
que seguirás siendo mi más fiel amante
y que haga lo que haga
inexorablemente acabaré en tu lecho
cuando tu voluntad diga "hasta aquí".

Me tiene sin cuidado tu andar de policía
y hasta es posible que sea yo
quien se arroje a tus brazos
cuando no encuentre un verso que pudiera enhebrar
cuando mi hermosa máquina de sangre hueso
sueños
decida estallar en burbujas
y ni un bello atardecer acaricie mis ojos ni nada en
este mundo
haga flamear mi risa.
Tuyo soy. Más que de nadie de quien haya sido.
No hay humano que escape
a tu abrazo final fronterizo y callado.

Sin embargo, tu triunfo es tu derrota.
Nada quedará de vos: ni un murmullo
ni una foto perdida en los cajones
ni un suspiro nostálgico. Nada.
Yo quedaré:
-vos desaparecerás en tercera persona como una
anécdota,
como el humo del cigarrillo que te arrojo en la cara,
o una muela extraída,
la niebla matinal,
o una ola perezosa
que hace burbujas en la orilla
y otra ola la borra de inmediato.

Yo seguiré viviendo
en los recuerdos de quienes me aman
en mi sangre hecha palabra

y tu abrazo final será
como un hueso mugriento robado por un perro
en cualquier basural.

CARLOS PATINO, nació en la Capital Federal, en el barrio de Caballito, en 1934. En 1964 ingresó al Taller y Grupo Literario BARRRILETE, que fundara ROBERTO SANTORO. Era co-director de la revista del mismo nombre cuando fue clausurada en 1975. Se exilió en México en 1976, donde se desempeñó en el periodismo y colaboró con numerosas publicaciones culturales.
 Regresó a la Argentina en 1985. Fue coordinador de los Talleres Literarios del Círculo Médico de Quilmes, profesor en la Facultad de Ciencias Sociales de Paraná, Entre Ríos, de la Universidad Nacional de Quilmes y de los Talleres Barríales de la Municipalidad de Quilmes. Ex integrante de la Comisión Directiva de la SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES - SADE - a nivel nacional. 
PREMIOS OBTENIDOS: En 1979 obtuvo el Primer Premio en dramaturgia con su obra "Jaque a la Dama" Premio "Nuestra América" Universidad Nacional Autónoma de Sinaloa (México). En 1980 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Cultural - ex aequo - en México otorgado a la Revista COMUNIDAD CONACyT, en donde se desempeñaba como redactor especializado. En 1990 obtuvo el Premio Casa de las Américas de poesía, Cuba, con su obra "ESQUINAS SILENCIOSAS". En 2011 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Quilmes. 


OBRA PUBLICADA
"Buenos Aires por la cabeza", poesía, Bs. As. 1966
"Hombre de doce menos cuarto", poesía, Bs. As. 1968
"Retratos", poesía, Bs. As. 1974
"Jaque a la dama", teatro, México, 1979
"Ceremonias (y otros desórdenes)", poesía, México, 1980
"Esquinas silenciosas", poesía, Cuba, 1990
"Manuales del Sobreviviente", poesía, Quilmes, El Monje Editor, 1996
"Alrededores del enigma", poesía, La zona editora, Bs. As. 2000
"Manantial en llamas", poesía, Bs. As. La Zona Editora, 2001
"Selección de poemas", EDICIONES PUNTO Q, Buenos Aires, 2002
"LA Pallamay", novela, Buenos Aires, editorial Mondragón, 2004
"Buscados (pero no hay recompensa)”, poesía. Ediciones "El ojo de la ballena", Quilmes, 2005
Carlos Patino - Colección "Ciclo de poetas del 60", poesía, Secretaría de Educación, Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires, 2005
“Loa huella de los Quilmes”, novela, edición digital, formato PDF, como parte del multimedia “Los Quilmes” de Amilcar Romero.
“La Pallamay”, novela, El Monje Editor, 2012.


Crónica Chalo Agnelli

viernes, 3 de mayo de 2013

INTENTANDO REZAR



 Esta vez he dejado mi cuerpo atrás, llorando
Sobre sus oscuras espinas.
Sin embargo,
Hay buenas cosas en este mundo.
El crepúsculo.
La buena oscuridad
De las manos de las mujeres que tocan el pan.
El espíritu de un árbol empieza a moverse.
Toco hojas.
Cierro los ojos y pienso en agua.



                              


James Wright 

(Martins Ferry, Ohio, 1927-Nueva York, 1980)

Collected Poems, Westeyan University Press, Middletown, Connecticut, 2007

Versión de Jonio González.

Ilustración: Paisaje (Invierno), 1909, Kazimir Malevich.

En: Jorge Aulicino 

Pintura de Manuel García Rodríguez, Sevilla, España, 1863-1925
http://www.pintoresfamosos.cl/

CARRINGTON (colaboración)



 La bala en la cajita de plata, italiana o francesa.
Todo era tan hermoso, colores de paloma y lavanda,
                                                                    las alfombras,
los árboles afuera, cada pequeño
objeto resplandeciente. Los cubiertos, la fruta embellecen
                                                                                la porcelana
en un jardín en Ashchan. También antes había
fallado en convertir
el deseo, todo
el deseo, en discurso. La cajita de plata hace el silencio
que precede a toda última luz.

                                                                                    
"Tan sólo un poema breve. Que intenta recrear el instante previo al  suicidio, todo tan bello
en el entorno, tan estético y a la vez,  tan inútil, tan ineficaz en definitiva, para alguien que le ha perdido para siempre el amor a la vida."
Alicia Silva Rey

"The boot boy", Carrington, 1913
(El chico de las botas)


Dora de Houghton Carrington, nació en Hereford, Inglaterra el 29 de marzo de 1893 y murió el 11 de marzo de 1932, fue una pintora y decoradora. En vida no fue muy conocida, ya que raramente firmaba sus obras y apenas expuso. Vivió la mayor parte de su vida con el escritor Lytton Strachey. Cuando él murió de cáncer en enero de 1932, Carrington fue incapaz de superar su pérdida, suicidándose de un disparo dos meses después. La vida de Carrington y Strachey fue llevada al cine en 1995 en la película Carrington, con Emma Thompson en el papel protagonista.

miércoles, 1 de mayo de 2013

GÉNERO EPISTOLAR - CARTA DE DORA CARRINGTON A LYTTON STRACHEY (TRAS SU MUERTE)



 
Dicen que tenemos que mantener nuestras pautas y nuestros valores vivos. Pero ¿cómo voy a poder yo, si solo los conservaba por ti? Todo era por ti. Amaba la vida únicamente porque tú la hacías tan perfecta; y ahora ya no queda nadie con quien contarse chistes o hablar de Racine y de Moliere, de planes, de trabajo y de la gente.
Soñé otra vez contigo la otra noche. Y cuando me desperté fue como si acabaras de morir. Cada día lo encuentro más difícil de soportar, pues ¿para qué vivir ahora?
 
Echo un vistazo a nuestros libros preferidos e intento leerlos, pero sin ti no me dan ningún placer. Me acuerdo solo de las noches en las que tú me los leías en voz alta, y entonces lloro. Me siento como si hubiéramos almacenado todo nuestro trigo en un granero para hacer pan y cerveza el resto de nuestras vidas, y el granero hubiese ardido hasta los cimientos, y nosotros contempláramos las ruinas carbonizadas, de pie, una mañana de invierno. Pues en esta habitación estaba la cosecha de nuestra vida juntos. Toda nuestra felicidad estaba sobre ese fuego y con esos libros. Con Voltaire bendiciéndonos, la mano alzada sobre el muro... Es imposible concebir que nunca más me sentaré contigo y escucharé tu risa. Que cada día del resto de mi vida tú no estarás.
[Lytton Strachey murió en enero de 1932 y Dora Carrington se suicidó en marzo de ese mismo año.]

Imagen: Retrato de Lytton realizado por Dora Carrington