jueves, 15 de junio de 2017

"1891" DE JORGE LUIS BORGES


Apenas lo entreveo y ya lo pierdo.
Ajustado el decente traje negro
Y con una chalina como todas,
La frente angosta y el bigote ralo,
Camina entre la gente de la tarde
Ensimismado y sin mirar a nadie.
En una esquina de la calle Piedras
Pide una caña brasilera. El hábito.
Alguien le grita adiós. No le contesta.
Hay en los ojos un rencor antiguo.
Otra cuadra. Una racha de milonga
Le llega desde un patio. Esos changangos
Están siempre amolando la paciencia,
Pero al andar se hamaca y no lo sabe
Sube la mano y palpa la firmeza
Del puñal en la sisa del chaleco.
Va a cobrarse una deuda. Falta poco.
Unos pasos y el hombre se detiene.
En el zaguán hay una flor de cardo.
Oye el golpe del balde en el aljibe
Y una voz que conoce demasiado.
Empuja la cancel que aún está abierta
Como si lo esperaran. Esta noche
Tal vez ya lo habrán muerto.
Por Jorge Luis Borges 
Para La Nación - Buenos Aires, 1972

Foto Horacio Coppola

miércoles, 14 de junio de 2017

Sólo una cosa no hay. Es el olvido. 
Dios, que salva el metal, salva la escoria
Y cifra en Su profética memoria
Las lunas que serán y las que han sido.
Ya todo está. Los miles de reflejos
Que entre los dos crepúsculos del día
Tu rostro fue dejando en los espejos
Y los que irá dejando todavía. 
Y todo es una parte del diverso
Cristal de esa memoria, el universo;
No tienen fin sus arduos corredores 
Y las puertas se cierran a tu paso;
Sólo del otro lado del ocaso
Verás los Arquetipos y Esplendores.
 
Jorge Luis Borges Para
La Nación - Buenos Aires, 1968




[1] Es un arcaísmo anglosajón, significaría: eternidad, perpetuidad

martes, 13 de junio de 2017

"LÍMITES" - EN EL DÍA DEL ESCRITOR - JORGE LUIS BORGES



LÍMITES
De estas calles que ahondan el poniente
Una habrá (no sé cuál) que he recorrido
Ya por última vez, indiferente
Y sin adivinarlo sometido

A Quien prefija omnipotentes normas
Y una secreta y rígida medida
A las sombras, los sueños y las formas
Que destejen y tejen esta vida.

Si para todo hay término y hay tasa
Y última vez y nunca más y olvido,
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
Sin saberlo, nos hemos despedido?

Tras el cristal ya gris la noche cesa
Y del alto de libros que una trunca
Sombra dilatan por la vaga mesa,
Alguno habrá que no leeremos nunca.

Hay en el Sur más de un portón gastado
Con sus jarrones de mampostería
Y tunas, que a mi paso está vedado
Como si fuera una fotografía.

Para siempre cerraste alguna puerta
Y hay un espejo que te aguarda en vano;
La encrucijada te parece abierta
Y la vigila un cuadrifronte Jano.

Hay, entre todas tus memorias, una
Que se Ha perdido irreparablemente;
No te verán bajar a aquella fuente
Ni el blanco sol ni la amarilla luna.

No volverá tu voz a lo que el persa
Dijo en su lengua de aves y de rosas.
Cuando al ocaso, ante la luz dispersa.
Quieras decir inolvidables cosas.

¿Y el incesante Ródano y el lago,
Todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
Que con fuego y con sal borró el latino.

Creo en el alba oír un atareado
Rumor de multitudes que se alejan;
Son lo que me ha querido y olvidado;
Espacio y tiempo y Borges ya me dejan.
Jorge Luis Borges Buenos Aires, La Nación 1958

martes, 21 de marzo de 2017

DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA - 21 DE MARZO



LOS MESTIZOS SON POETAS TACITURNOS.
Su poesía es un monte
que se les desnubla adentro
y les crece hasta avasallarles la lengua;
buscan el silencio,
lo atraviesan
y se desdibujan en la muerte.
Generaciones y más generaciones
fueron borrando, disimulando,
tapando, encubriendo
la nariz de puma,
el ojo de ágata,
la boca con el estigma real,
el topu [1] de oro atravesándoles el corazón,
la huincha [2] de finísima lana
ciñendo sus cabezas.
Pero aún hoy,
en las noches inaccesibles,
deambula una palidez lunar
por los campos.
Es el alma de algún poeta de la tierra
como vislumbre,
surgiendo
de las flores de la muerte.

de Leonardo Martínez,
poeta catamarqueño (1937)


 


NOTAS

[1] topu: (quechua) alfiler, prendedor
[2] huincha: (quechua) wincha, vincha, cinta para sostener el cabello